El Gobierno dispuso este miércoles que las operaciones con criptomonedas sean gravadas con el impuesto a los créditos y débitos bancarios, conocido popularmente como el impuesto al cheque.

A partir de una modificación al decreto 380/01, el presidente Alberto Fernández, el jefe de Gabinete Juan Luis Manzur y el ministro de Economía, Martín Guzmán, precisaron que “las exenciones previstas no resultarán aplicables en aquellos casos en que los movimientos de fondos estén vinculados a la compra, venta, permuta, intermediación y/o cualquier otra operación sobre criptoactivos, criptomonedas, monedas digitales, o instrumentos similares, en los términos que defina la normativa aplicable”.

Según las primeras interpretaciones del decreto, la aplicación del impuesto no recaerá en forma directa sobre el comprador final de las criptomonedas, sino sobre las cuentas recaudadoras de las billeteras que realizan esa operación. Es en ese caso en que no aplicarán las exenciones que caben al resto de las operaciones de los Proveedores de Servicios de Pago (PSP), la denominación técnica de las fintech, los que no tributarán el impuesto a excepción de que comercialicen criptomonedas.

Tal como explicó el Gobierno en el decreto, su intención es “ser la hoja de ruta para las políticas públicas hacia una economía más tranquila, con más oportunidades para todas y todos, junto con la definición de un sendero fiscal sostenible en el mediano plazo”.

El texto agregó que “en este contexto, resulta prudente limitar las exenciones vigentes en el caso de intervenir determinados instrumentos, tales como monedas digitales o similares”.

En relación a esto anuncio, cabe destacar que en las finanzas cripto hay diferencias.

  • Las divisas como Bitcoin son muy sensibles al humor del mercado y pueden generar amplías ganancias, pero también bajas inesperadas.
  • A su vez, se encuentran las stablecoins que se respaldan en un activo fijo para reducir ese riesgo; por lo general, metales preciosos o dólares, los cuales funcionan de garantía para dar mayor seguridad a los inversores.
  • En tanto, en el último tiempo emergió una nueva generación de monedas ancladas al “capital natural”, un concepto introducido por las Naciones Unidas para cuantificar el valor de los recursos naturales y su impacto en la economía mundial.