Las calles del país explotaron de festejos.

Una multitud de fanáticos y fanáticas de la “Scaloneta” de todas las edades y vestidos con los colores de la bandera argentina, iniciaron los festejos en el Obelisco, en Palermo, y en las calles de toda la ciudad de Buenos Aires tras el triunfo de la Selección en la final del Mundial de Qatar contra Francia por penales, que algunos se negaron a mirar, mientras otros se encomendaron a “San Maradona” para que “ilumine” a los jugadores.

Poco a poco las calles comenzaban a llenarse con fanáticos y fanáticas embanderados y que con cánticos salían de sus casas, bares, restaurantes y de las plazas con pantallas con destino al Obelisco, donde se desplegaban banderas gigantes y ya había decenas de personas subidas a las postes.

En Salta:

En Corrientes:

En La Pampa:

Final del mundial Qatar 2022 en el Establecimiento Don Edgardo en la zona rural de Toay La Pampa

En Mar del Plata:

En la Antártida:

En la Base Marambio, donde una enorme bandera nacional había sido dispuesta en el salón donde también funcionó una pantalla gigante, militares y civiles vibraron con los goles de Messi y los penales, para dar lugar a un festejo en el exterior, saltando y hasta subidos al cartel con el nombre de las instalaciones.

La dotación de Marambio improvisó una vuelta olímpica por todo el interior de la base, recorriendo los pasillos a los saltos y cantando por el equipo capitaneado por Lionel Messi.

Algo similar ocurrió también en la Base Esperanza, donde funciona la escuela Nº38 “Presidente Alfonsín” y donde desde los alumnos y docentes, hasta los miembros militares y civiles salieron al exterior y se filmaron gritando por Argentina.

“Dale campeón, dale campeón”, se les escucha cantar en una imagen grabada al lado del mar antártico, con el sonido del viento y témpanos flotando en el fondo.

El último tango en París

La rue Dauphine, a pocos metros del río Sena, estalló de júbilo después de que el defensor del Sevilla Gonzalo Montiel anotase el tanto de la victoria argentina en la tanda de penales. En medio del agua nieve, centenares de argentinos tomaron esta parisina calle al grito de “Messi, Messi”.

Alrededor de un atiborrado restaurante “Volver”, precisamente uno de los establecimientos que Leo Messi frecuenta mientras juega en el PSG, varias decenas tuvieron que marcharse a otros locales adyacentes y muchos no tuvieron más remedio que quedarse en la calle aguantando temperaturas negativas.

Con información de Télam y EFE.