Postales de una celebración argentina desmesurada.

Más de cuatro millones de personas se convocaron para festejar el título mundial con la Selección Argentina. La inmensa masa de personas fue imposible de controlar para cualquier operativo de seguridad y hubo situaciones de desborde.

Una fue al pie del Obelisco, donde los individuos lograron romper la puerta de ingreso al monumento ubicado en la avenida 9 de Julio e ingresaron para subir hasta la cima.

¿Cuánto mide el Obelisco?

El calor es sofocante en la Ciudad de Buenos Aires y la concentración de personas tampoco ayuda a tener un poco más de aire.

Así arrojaban agua desde un edificio para refrescar a los hinchas:

Por alguna razón inexplicable, hay hinchas que tienen algo personal con los semáforos. De otra manera, no se entienden situaciones como esta.

Tampoco se entiende a dónde quiere subir este hombre, pero incluso su precipitación duele de verla.

Una argentina decidió ir a festejar como Dios la trajo al mundo, en medio de la multitud:

Otro fanático de los semáforos, decidió llevárselo a su casa:

¿No hay competencia olímpica de escalada en semáforos?

Acá hay otro competidor:

Las paradas del metrobus volvieron a tener hinchas arriba de su estructura:

Y por más que los bomberos de la Ciudad de Buenos Aires rescataban constantemente a hinchas de la Selección, volvían a subir a lo más alto del Obelisco.