Un nuevo escándalo por la vacunación irregular se desató en Santa Fe, donde por “error” administrativo inocularon a unos 100 empleados de Cultura, pensando que eran docentes.
El gobierno del peronista Omar Perotti inició una investigación para determinar lo ocurrido.
La primera explicación que surgió desde el gobierno fue que existen empleados de ese ministerio que figuran como parte de Educación, ya que esas dos carteras funcionaron juntas en 2007.
El ministro de Cultura provincial, Jorge Llonch, responsabilizó a los agentes que la recibieron por aceptar una vacuna que no le correspondía.
En tanto aclaró que su área “nunca pasó una lista y el personal del gabinete no fue vacunado”.

Lo cierto es que la mayoría de los que recibieron la inyección son empleados de planta con varios años de antigüedad, por lo que la especulación era que podía tratarse de un error administrativo.
También existen docentes de educación artística que están vinculados al ministerio de Cultura. Pero desde la provincia aclararon que “quien no tiene horas cátedra, no puede ni debe estar en el listado enviado por funcionarios del Ministerio de Educación”.
“No vamos a tolerar ningún error. Hay un objetivo claro y que nadie pude salirse del mismo que es la vacunación ordenada por prioridades. Los responsables de una acción en contra de los objetivos que he propuesto, deberán afrontar las sanciones que le correspondan”, aseguró Perotti en declaraciones que reproduce el diario La Capital.
El gobernador decidió abrir un sumario administrativo a los funcionarios de las áreas de Recurso Humanos y de Administración del ministerio de Educación para investigar si existieron situaciones anómalas en el proceso de vacunación y, en caso de determinar que las hubo, determinar responsabilidades.
