Este martes comienza la paritaria de Camioneros y el Gobierno está en alerta luego de la presión del dirigente, Pablo Moyano, y la crisis de los neumáticos. El sindicalista se reunirá con los empresarios en el Ministerio de Trabajo para empezar a negociar nuevos incrementos salariales.
“Espero que vengan con una propuesta seria. Si no el paro de los trabajadores del neumático va a ser un poroto a lado de lo que vamos a hacer”, afirmó.
De esa manera, Moyano le marcó la cancha a los empresarios en la negociación salarial, pero también al Gobierno, que viene intentando, sin éxito, frenar el aumento de la inflación. También reclamará un bono para el último trimestre y un aumento en los viáticos, “para que no se pierda el poder adquisitivo del salario”.
“Hay una inflación de 100 puntos y los camioneros vamos a pedir más de paritaria”, señaló días atrás. Entre abril y octubre, Camioneros obtuvo un aumento del 31%. El líder sindical ya avisó que con las proyecciones de inflación que hay, peleará por un aumento arriba del 100%.
La semana pasada, Moyano tuvo un protagonismo inesperado y un cambio de roles que benefició al gobierno nacional. El lunes quedó afuera de la cena que el presidente Alberto Fernández organizó con los principales dirigentes de la CGT en la Quinta de Olivos. Molesto por la situación, el martes dejó trascender que podía irse de la central obrera.
Luego, el mandatario lo llamó, le pidió que no se fuera porque el peronismo necesitaba unidad en la adversidad y lo invitó a cenar el miércoles en Olivos. En ese encuentro, además de reclamos salariales, Moyano se ofreció como intermediario en el conflicto entre las empresas productoras de neumáticos y el Sindicato del Neumático (SUTNA).
Fernández aceptó la colaboración y él mismo se puso a negociar, por su parte, con los empresarios para que terminen los bloqueos en las empresas, lo que frenó la cadena de producción en el sector automotriz.
El líder camionero, junto a Omar Plaini y “Paco” Manrique, dos de los dirigentes de mayor confianza, aseguraron que los reclamos salariales de las próximas semanas no generarán un parate en la producción. Aunque dijeron que si no hay acuerdo, el gremio “dará la pelea en la calle”.
