Un hombre que desayunaba en la vereda de una confitería del barrio porteño de Palermo fue impactado por un pedazo de vidrio que cayó desde un edificio cercano. El golpe fue directo en la cabeza y lo dejó desorientado.

El vidrio cayó desde altura y lo impactó directamente en la cabeza, provocando que perdiera el conocimiento por algunos segundos. A pesar del golpe, la víctima se recuperó y se encuentra fuera de peligro.

Las autoridades ya trabajan para determinar desde dónde cayó el material, si se trató de un desprendimiento de balcón o del frente del edificio, y si hubo negligencia o fallas de mantenimiento.

También buscan establecer responsabilidades para evitar nuevos incidentes en una zona con alta circulación de peatones.