El Senado de la Nación dio un revés al Gobierno.

Los senadores nacionales cobrarán más de $13,1 millones brutos a partir de enero de 2027, como consecuencia del nuevo acuerdo paritario alcanzado entre las autoridades del Congreso y los gremios que representan a los trabajadores legislativos.

El mecanismo que traslada estos incrementos a las dietas de los senadores se remonta a una decisión adoptada por la Cámara alta en abril 2024, cuando los legisladores resolvieron “atar” sus ingresos y aumentos al de los salarios de los trabajadores del Congreso, mediante un sistema basado en módulos.

Esa medida fue aprobada a mano alzada y contó con el respaldo de todas las bancadas. De esta manera, el Senado evitó que la discusión quedara en manos de la vicepresidenta y titular de la Cámara, Victoria Villarruel.

Desde entonces, cada nueva paritaria legislativa vuelve a impactar sobre las dietas de los senadores.

En esta oportunidad, el incremento contempla subas mensuales de 1,9% en septiembre, 1,8% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,5% en diciembre. El aumento acumulado será de 6,96% y no incluirá el bono acordado para los empleados estatales.

El esquema vigente establece que cada senador recibe una dieta equivalente a 2.500 módulos. A esa suma se agregan otros 1.000 módulos en concepto de gastos de representación y 500 módulos correspondientes al adicional por desarraigo.

Con el pago del último porcentaje, el valor de los módulos se incrementará y llevará las dietas de los senadores por encima de los $13,1 millones brutos durante enero. El aumento implica una suba cercana al millón de pesos respecto de los ingresos actuales, que rondan los $12,26 millones brutos.

La evolución de las dietas generó polémica dentro del propio Congreso y llevó a distintos bloques a anunciar, en diferentes momentos, que donarían los incrementos.

También existen algunas excepciones en el cobro de los adicionales. Por ejemplo, los representantes de la Ciudad de Buenos Aires —Mariano Recalde, Patricia Bullrich y Agustín Monteverde— no perciben el concepto “desarraigo”. Por su parte, Alicia Kirchner es la única senadora que no cobra la dieta, porque optó por percibir su jubilación como exgobernadora de Santa Cruz.