La Cámara de Senadores aprobó hoy y convirtió en ley el proyecto de lucha contra el lavado de activos provenientes de ilícitos, que lo tipifica como delito autónomo, y permitirá que la Argentina no sea sancionada por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).

El Senado tomó la decisión en una votación unánime de los 62 legisladores presentes, aunque hubo cuatro sufragios en contra en la consideración en particular y comenzó a debatir un proyecto de “ley correctiva” para introducir cambios en algunos artículos de la nueva legislación. 

La nueva norma para combatir el lavado de dinero tipifica como delito autónomo el lavado de activos, eliminando la restricción que une esa figura al acto de encubrir delitos ejecutados por otros, lo que impide en la actualidad la persecución penal del denominado “autolavado”.