Luego de una extensa reunión, Mauricio Macri y líderes parlamentarios del PRO decidieron apoyar el veto que firmó Javier Milei a la ley de financiamiento de las universidades. El propio partido fue quien difundió la decisión a través de un comunicado oficial, donde también criticó la gestión nacional en materia de administración de las casas de altos estudios.
“Nuestro bloque ya votó mayoritariamente en la Cámara de Diputados hace pocas semanas, rechazando esa ley. Seguimos pensando lo mismo. Somos coherentes con la necesidad de sostener el equilibrio fiscal como prioridad para que nuestro país salga adelante. Somos coherentes con nuestro respeto a la ley de Administración Financiera que impide que una ley defina un gasto sin explicar cómo se financia”, afirmaron desde el partido fundado por Macri.

Sin embargo, desde la fuerza macrista apuntaron nuevamente contra la administración que está llevando adelante la actual gestión. “Habiendo pasado diez meses de gestión el Gobierno se encuentra en un conflicto agravado por cuestiones internas del propio Gobierno, conflicto que con una gestión profesional y eficiente se podría haber evitado”, señalaron.
La decisión de acompañamiento por parte del PRO, será clave en el marco de la sesión especial prevista para el miércoles próximo en la Cámara de Diputados. Esto debido a que deben reunir cerca de 85 a 87 votos, de acuerdo al total de diputados presentes, y de esa forma evitar que la Cámara baja rechace con dos tercios la decisión de Milei.
El pensamiento de Macri
El ex presidente llamó la atención del mundo político al publicar, el pasado domingo, un texto acusando a las universidades de falta de transparencia. “La UBA enfrenta una crisis de transparencia, desde 2015 no ha presentado ni una sola factura. Lo cierto es que acá no se está discutiendo la autonomía universitaria”, sentenció.
Por último, Macri despejó cualquier tipo de dudas sobre su pensamiento al remarcar que “la defensa de la universidad pública, su acceso libre, gratuito y democrático, requiere poner fin al uso político de los recursos universitarios”.
