Luego de anunciar la privatización de Belgrano Cargas, el Gobierno de Javier Milei continúa con su plan de reducción del Estado. Su próximo paso es avanzar con la disolución de Ferrocarriles Argentinos (FASE) y que la sociedad anónima que encabeza Martín Ferreiro, empiece a reportarse con la Subsecretaría de Transporte.
Actualmente, FASE tiene bajo su órbita a Belgrano Cargas, Sociedad Operadora Ferroviaria S.E. (SOFSE) y a la Administración de Infraestructuras Ferroviarias S.E. (ADIFSE). A esto hay que sumarle la supervisión de los 1.300 empleados de Trenes Argentinos Capital Humano (DECAHF), que disolvió el secretario de Transporte, Franco Mogetta.
“FASE no tiene razón de ser, es la estructura jerárquica que está por encima de las empresas de trenes. La idea es que deje de existir y que las empresas reporten directamente a la secretaría de Transporte. No debería haber nada en el medio”, explicaron desde Casa Rosada.
La sociedad anónima estatal está compuesta por un directorio integrado por un representante de Transporte, los tres presidentes de las empresas que coordina, dos representantes sindicales y un delegado de los usuarios.
La misma fue creada en 2015 mediante la ley 27.132. La norma señala que es de interés público nacional la “reactivación de los ferrocarriles de pasajeros y de cargas, la renovación y el mejoramiento de la infraestructura ferroviaria”.
En la presentación del Presupuesto 2025, la secretaría de Hacienda proyectó destinarle a FASE un poco más de 7.100 millones de pesos. De estos, se planifican gastos de $6205 millones, que se distribuyen entre $4.000 millones para remuneraciones y $2205 para bienes y servicios.
En 2024, FASE reportó gastos en alquiler de impresoras por $29.882.160, servicio de seguridad privada por $61.603.241, mantenimiento por $48.397.454, combustible por $10.000.000, bidones de agua por $4.502.506, entre otros.
Respecto a lo interno, la empresa cuenta con secretaría general, una unidad de Auditoría Interna y seis gerencias: General, Gestión de Activos Físicos, Coordinación Societaria, Administración y Finanzas, Asuntos Jurídicos y Gestión de la Innovación. A esto se le suman 11 subgerencias.
Una vez que avance con la disolución de FASE, el Ejecutivo reconocieron que irán por la privatización de la Sociedad Operadora Ferroviaria S.E. (SOFSE), que se compone de 23.271 trabajadores.
