El Gobierno reglamentó este viernes el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Lo hizo con la publicación en el Boletín Oficial del decreto 749/2024, que le puso letra chica al programa sancionado en agosto pasado con la Ley Bases y el paquete fiscal.
El RIGI es “una herramienta para atraer inversiones significativas para la economía nacional, que de lo contrario no se desarrollarían”, según se desprende de los considerandos de la norma legal, firmada por el presidente Javier Milei y los ministros Guillermo Francos (Interior) y Luis Caputo (Economía).
El decreto, que entró en vigencia este viernes con su publicación en el Boletín Oficial, permitirá que Argentina “asuma nuevamente la condición de proveedor mundial de bienes y servicios en condiciones de calidad y competencia y, a través de ello, contribuir a la prosperidad y el progreso de la Nación”.
El RIGI busca brindar incentivos –principalmente en materia fiscal y aduanera-, certidumbre, seguridad jurídica y un sistema de protección de derechos adquiridos a los titulares de un único proyecto de inversión superior a los 200 millones de dólares, aunque hay algunas excepciones.
Son ocho los sectores que podrán formar parte del beneficio: forestoindustria, turismo, infraestructura, minería, tecnología, siderurgia, energía y el rubro de “petróleo y gas”. Las empresas que quieran adherir tendrán dos años para hacerlo y el Poder Ejecutivo quedará autorizado a extender ese plazo por hasta un año.
