Mientras las bolsas, las acciones y los bonos caen a nivel global con registros históricos, en el Ministerio de Economía de la Nación observan la nueva crisis financiera internacional, pero consideran que tendrá un impacto menor en el país. ¿Las razones? La marcha del plan económico y el factor de haber mantenido el cepo al dólar.

Mientras todavía no se conoce el impacto final que tendrá el lunes negro, el riesgo país de Argentina trepó a los 1700 puntos, es decir, un aumento del 6%.

En la sala de comandos de Luis Caputo, consideran que el desplome de las bolsas tiene factores externos, entre ellos, la suba de la tasa en Japón, la posibilidad de una recesión en Estados Unidos y la no menos preocupante tensión bélica en Oriente Medio, que termina afectando a la economía.

Pero hasta en ese punto consideraron que es una corrección técnica de la economía global. En otras palabras, se está reevaluando el balance de riesgos en todo el globo, cuyo impacto será precisamente en esa magnitud: afectará a escala planetaria, pero que Japón apenas fue el disparador.

Por eso, consideran que en este escenario, Argentina puede tener dos ventajas debido a la herencia económica que dejó el kirchnerismo.

La primera es que se mantuvo el cepo al dólar. Esto podría amortiguar el impacto financiero de la crisis, a pesar de las presiones para levantar las restricciones cambiarias.

Es decir, que el Gobierno nacional se mantendrá conservador en este aspecto y mantendrá la tasa de devaluación al 2% mensual, el llamado crawling peg, para que coincida con la tasa de inflación. Hoy, considera que no haber sido apresurados ha sido una medida positiva.

El otro aspecto que puede ser positivo para la ya complicada economía argentina es el saneamiento de pasivos del Banco Central. En las últimas semanas se incorporó la política de emisión cero. Por lo que calculan que la crisis hubiera sido peor para Argentina si la plaza hubiera estado colmada de pesos.

La apuesta también viene por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, que sería la posibilidad para atraer dólares al país. En tanto, por el momento aseguran que las empresas privadas están consiguiendo crédito a buenas tasas, en tanto que el Gobierno no necesita financiamiento externo.

Con información de La Nación e Infobae.