Este miércoles, el Gobierno Nacional comunicó por medio del Boletín Oficial, la implementación del decreto “Cielos Abiertos“, con el fin de desregular el sector económico aerocomercial, derogando y modificando normas establecidas en el Código Aeronáutico.
El Poder Ejecutivo determinó que la actividad económica del transporte aéreo se encuentra en emergencia. A raíz de esta alarmante valoración, este que la administración de Javier Milei aplicó un “reordenamiento legislativo para mejorar la competitividad“.
Para esto, se aprobó nueva reglamentación del sector, que habilita el acceso de compañías extranjeras con menos trabas que antes, para operar en los aeropuertos argentinos, y para que estas marquen los precios de las tarifas libremente.
De esta forma se busca que las empresas privadas se encarguen de transportar cargas y pasajeros tanto dentro del territorio nacional, como con el extranjero. Además, la nueva normativa también aplica este tipo de medidas para los servicios operacionales en los aeropuertos.
Las aerolíneas interesadas podrán firmar los contratos para volar en determinadas rutas sin límite aparente. El único requisito para esto es contar con la aprobación de la Administración Nacional de Aviación Civil.
El decreto “Cielos Abiertos” marcó una serie de principios siguiendo la índole liberal del presidente Milei. Entre varios puntos, se impuso que la fijación de frecuencias y rutas aéreas, estará a consideración de la “Libertad Comercial“, es decir, de las empresas que consideren rentable, o no, ofrecer el viaje.
Para evitar que miles de argentinos queden literalmente desconectados de los focos socioeconómicos del país, el Boletín Oficial señaló la implementación de “incentivos para la realización de nuevas rutas aerocomerciales“, aunque no se especificó de qué tipo de incentivo se trata.

El comunicado de este decreto fue firmado por el presidente de la Nación, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el responsable del Ministerio de Economía, Luis Caputo.
Respuesta de los sindicatos afectados
La desregulación de este sector económico, principalmente el cambio de la valoración de Aerolíneas Argentinas, de una aerolínea de bandera a una compañía más en el mercado, provocó una fuerte movilización de gran parte de los gremios aeronáuticos, quienes compartieron este miércoles un ultimátum para el Gobierno.
Las medidas de las agrupaciones sindicales que operan en torno al esta actividad económica, podrían afectar la circulación de cientos de vuelos en una temporada clave para el turismo, como lo es la primera semana de las vacaciones de invierno.
El secretario general de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Edgardo Llano, comento que el decreto de Milei, “apunta a la desaparición de Aerolíneas Argentinas“.
Llano también destacó la posibilidad de que ciertos puntos del país queden desconectados de las grandes urbes de la Argentina: “Hay compañías que no van a volar por rutas que no son rentables. Muchas ciudades y provincias van a quedar totalmente aisladas“.

Con respecto a la competencia entre empresas, que se planea con la forma en la que el presidente concibe el mercado, el sindicalista de uno de los gremios más relevantes de este sector, aseguró que “es una entrega de la soberanía del espacio aéreo a empresas extranjeras y con algunas no se va a poder competir“.
Por su parte, Pablo Biró, titular de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), criticó las medidas del Gobierno al asegurar que este tipo de desregulación “no funciona en ningún lugar del mundo”.
Por el momento, distintos gremios llevarán a cabo una asamblea sindical, que afectará algunos vuelos. Sobre esto, Biró señaló que esta medida, “no es un paro, pero una parte importante de los vuelos se van a ver demorados“.
La asamblea nace como forma de protestar ante las medidas anunciadas en el Boletín Oficial, pero también se dan en el marco de complicadas negociaciones paritarias.
