El gobierno nacional busca dar buenas noticias en un año electoral. En este contexto, el ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens, anticipó que en octubre regresaría el público a los estadios para disfrutar de eventos deportivos y culturales de manera presencial.

No parece casual que la esperada medida adelantada por Lammens se produzca entre las PASO (12 de septiembre) y las elecciones legislativas (14 de noviembre). De esta manera la Casa Rosada intenta modificar el humor social, que se refleja en encuestas que no dan números satisfactorios para el oficialismo.

“Es algo que veníamos conversando con la ministra de Salud (Carla Vizzotti). No solamente el fútbol, estamos viendo cuándo vuelven todos los espectáculos masivos y, la verdad, si el proceso de vacunación continúa como ahora, como creemos que va a pasar, tenemos la estimación de que para fines de este año, ya en octubre, podremos permitir, con aforo, con algunas particularidades, el público en los estadios y recitales”, anunció el ministro durante una entrevista en C5N.

Lammens puso como ejemplo “la experiencia de Europa, donde empezaron con aforo reducido, fueron incrementando cada vez más la gente y en algunos lugares (los partidos) se están jugando con la cancha llena”.

Además, destacó que hay pocas probabilidades de que estas eventuales flexibilizaciones sean momentáneas: “En esta etapa, no. La diferencia es la vacuna. Fijate que en otras ligas del mundo, en su momento, volvieron con el público y después tuvieron que dar marcha atrás, pero cuando el proceso de vacunación arranca, ya es muy difícil volver atrás”.

Por otra parte, el funcionario también se refirió al turismo. “Si seguimos avanzando como lo estamos haciendo con el plan de vacunación, vamos a poder recibir turistas, a volver a las canchas, los comerciantes van a poder volver a abrir. A algunos funcionarios nos toca pensar en el día después”, confió.

Estas declaraciones van en sintonía con el discurso centralizado que propone ahora el Gobierno, cuyos ejes serán la vacunación y la reactivación económica, con enfoque en recuperar la franja joven del electorado y a los votantes moderados desencantados, con la introducción de una mirada puesta en la “pospandemia”.