La reciente visita de un grupo de diputados de La Libertad Avanza (LLA) a genocidas detenidos en el penal de Ezeiza ha desatado una profunda crisis dentro del bloque oficialista. El conflicto escaló luego de que la sesión convocada para discutir el incidente en la Cámara de Diputados no alcanzara el quórum necesario, generando una serie de acusaciones entre las propias legisladoras del espacio político.
Lilia Lemoine, diputada y figura mediática del partido, señaló a tres de sus compañeras de bloque por presuntamente impedir el debate al no dar quórum el pasado 7 de agosto. Lemoine acusó directamente a Marcela Pagano, Rocío Bonacci y Lourdes Arrieta de haber “cedido al kirchnerismo”, sugiriendo que su ausencia en la sesión estaba vinculada a un supuesto alineamiento con el partido opositor.

Pagano, quien fue señalada por Lemoine durante su programa de radio “No la ven” en LaRz Radio, no tardó en responder. A través de su cuenta en la red social X, la diputada desmintió las acusaciones, mostrando una captura del listado de asistencia que confirmaba su presencia en la sesión y la trató de “mitómana“.
Además, Pagano criticó duramente a Lemoine, calificándola como “mala compañera y destructora de espacios de trabajo”, y acusándola de causar un daño innecesario al espacio político al ventilar conflictos internos.
Rocío Bonacci también respondió a Lemoine, explicando que su tardanza en llegar a la sesión se debió a problemas de transporte desde Rosario, donde había quedado varada. Bonacci defendió su integridad y criticó a Lemoine por hablar sin conocer la situación en detalle.
El conflicto interno ha puesto de manifiesto tensiones de larga data dentro del bloque de LLA, que se han intensificado a raíz del encuentro en Ezeiza. Desde que se conoció la imagen de la reunión entre los legisladores y los represores, varios diputados del oficialismo tomaron distancia del incidente, incluyendo al presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, quien aclaró que no se trató de una actividad oficial y que él no estaba al tanto de la visita.
La situación se complicó aún más cuando se presentó un proyecto de ley para condenar a los diputados que participaron en la reunión, incluyendo a Beltrán Benedit, Lourdes Arrieta, Julio César Arguello, María Fernanda Araujo, Guillermo Montenegro, y Alida Ferreyra. Aunque Bonacci no apareció en la foto del encuentro, admitió haber sido engañada por Benedit y Montenegro, a quienes se señala como los organizadores de la visita.
Lourdes Arrieta, por su parte, también afirmó haber sido engañada y desconocer la identidad de los detenidos con quienes se reunió. En su defensa, Arrieta, nacida en 1993, alegó que no tenía conocimiento sobre quiénes eran los represores con los que conversó, entre ellos Alfredo Astiz, uno de los más notorios.
La crisis interna dentro de La Libertad Avanza parece lejos de resolverse, con facciones que se acusan mutuamente de traición y de causar daño al espacio político. Mientras tanto, el bloque oficialista enfrenta una creciente presión para aclarar su posición respecto a la visita a los represores y el rol de sus diputados en el controversial encuentro.
