La comisión de Disciplina y Acusación del Consejo de la Magistratura aprobó el jueves citar al camarista federal Otilio Roque Romano por todas las causas denunciadas en su contra. La moción fue aprobada por unanimidad. Se fijará la fecha, y el magistrado deberá comparecer o presentar un escrito. Posteriormente, se evaluará si existen motivos para llevarlo a juicio político. De ser así, quedará suspendido en sus funciones. En tanto, fue sorteada la denuncia hecha por Nicolás Becerra contra el juez Walter Bento.
La causa quedó en manos del senador chubutense Mario Cimadevilla. Romano fue denunciado por ser partícipe del aparato represivo que funcionó en nuestra provincia entre 1975 y 1983. Por estos hechos, además, Romano está imputado y procesado en Mendoza como cómplice de secuestros, torturas y desaparición forzosa de personas. Junto con Romano se encuentran procesados los ex jueces Luis Miret, Rolando Evaristo Carrizo y Guillermo Max Petra Recabarren.
La causa contra Romano en el Consejo estaba trabada desde que el conjuez Carlos Parellada – amigo del camarista- decidió hacer lugar a un recurso de amparo que paralizó todo el proceso. Aun con los vicios de nulidad de la medida cautelar, desde el organismo que controla el accionar de los jueces, poco habían hecho para que el expediente se moviera. Romano fue denunciado junto con el ahora ex juez Luis Miret. La diferencia entre los dos estuvo básicamente en ese amparo. Mientras el primero eludió el accionar del Consejo, Miret atravesó todo el proceso hasta ser destituido.
