Alberto Fernández dejará el poder el 10 de diciembre, exactamente en 18 días. En una entrevista hizo un balance de su gestión, habló de su relación con la vicepresidenta Cristina Kirchner y el escándalo del Yategate de Martín Insaurralde.
“Por un lado, me piden que sea obediente y por el otro lado que tenga la lapicera”, cuestionó el mandatario en una extensa entrevista con el medio uruguayo El Observador, quien planteó: “Los medios argentinos decían que yo era un títere y resulta que el títere es el único que termina enfrentado con Cristina Kirchner”.
Fernández insistió: “Muy títere no era, ese era el problema. Y la queja de ‘no me escuchan’, no es que no escucho. Oir escucho, porque además me lo dicen por escrito. Pero lo que pasa es que no siempre estoy de acuerdo y lo que yo quería era que Argentina subiera la vara en un montón de cosas”.

En diálogo con Oscar González Oro, Fernández contó que cuando fue electo presidente alguien de su confianza le dijo que le esperaban “tiempos difíciles” y que le iba a suceder lo mismo que a Perón en su último gobierno, iba a ser “tironeado por la izquierda y la derecha”. Y reconoció: “Creo que tenía razón”.
“Me recomendó que antes de reaccionar cuente hasta diez para preservar todo esto, y lo hice. Cada vez que enfrenté esa situación, conté hasta diez, tragué saliva. Y dije acá lo más importante es que preservemos la unidad para que no entremos en otra nueva frustración Argentina”, dijo.
Su relación con Cristina Kirchner
El presidente en transición se refirió a la tensa relación que mantuvo con su vicepresidente, Cristina Kirchner durante toda la gestión. Fernández sostuvo que el vínculo termina “distante” porque no piensan igual “en muchas cosas”.
“Yo no soy de los que creen que el déficit fiscal no hace daño, el déficit fiscal hace mucho daño”, puntualizó sobre uno de los tópicos que los enfrentó.
“Fue escuchada, hacía declaraciones y además la escuchaba en privado. Lo que es verdad es que no la obedecía en todo lo que quería que la obedezca. Pero no era mi misión obedecerla y ella lo supo desde el primer día”, destacó.
La renuncia de Martín Guzmán
Luego hizo referencia a la renuncia del ministro de Economía, Martín Guzmán. “Él se quiso ir, se cansó”, dijo el presidente y reconoció que fue él quien eligió a Silvina Batakis como su sucesora, pero que en el kirchnerismo duro “no le dieron la fortaleza política que necesitaba”.
“Ahí hubo un palo en la rueda”, remarcó en referencia al fugaz paso de Batakis por Economía, que siguió en el desembarco de Massa.
“Llegó Sergio y la verdad es que con mucho coraje levantó el tema”, analizó.
Frente a un país que tiene un 40% de pobres y 20% de indigentes, Fernández consideró que deja “una Argentina de pie, andando” y aseguró que nunca pensó en renunciar.
“Yo sé que las primeras dos deudas que hay que pagar es solucionar el problema de los ingresos de la gente, porque los salarios están muy deprimidos, y parar la inflación, que termina deprimiendo constantemente los ingresos”, siguió.
Pero insistió: “Yo te digo que dejo un país donde pese a todo lo que te estoy diciendo, en los primeros ocho meses tenemos récord de producción industrial en los últimos ocho años, donde el 70% de la capacidad industrial está funcionando”.
“La verdad me faltó un poco más de suerte porque el mundo se complotó en mi tiempo. Evidentemente, evidentemente nosotros. No hemos podido resolver el problema de la inflación y no hemos podido resolver el problema de los ingresos de la gente. No hemos podido resolverlo”, planteó.
El Yategate
“Me dio asco, es obsceno. A mí no me preocupa la vida privada de la gente, pero eso es obsceno y más obsceno que aparezcan 600 mil dólares en la casa de una joven de dudosa procedencia”, sostuvo.
Fernández se despegó de los casos de corrupción que salpicaron al Gobierno y enfatizó que dejará la gestión con el mismo dinero con el que ingresó.
