Este viernes, el presidente electo Javier Milei confirmó a Rodolfo Barra como procurador del Tesoro de la Nación por los próximos cuatro años, designación que causó malestar por sus vínculos con movimientos cercanos al nazismo.
Once años atrás, Daniel Ostropolsky, importante abogado y dirigente radical mendocino, ya lo había enfrentado por sus pensamientos ideológicos.
En aquel entonces, Ostropolsky, fallecido en 2022, ocupaba un cargo en el Consejo de la Magistratura y se opuso a una propuesta que pretendía incorporar a Barra como jurado de un concurso que buscaba cubrir un cargo en la sala I de la Cámara Contencioso Administrativo Federal de la Capital.
En su momento, el mendocino había señalado a Barra como uno de los artífices de un incendio a una sinagoga en el 1965 y lo vinculó con la organización Tacuara -una organización política fascista y neonazi argentina que actuó entre 1957 y 1966- y como autor de la Ley Mordaza, que limitaba la actividad de la prensa.
Una vez oficializada la designación de Barra, el Foro Argentino contra el Antisemitismo (FACA) manifestó su “rechazo” ante el nombramiento y consideraron que se trata de “una afrenta directa al espíritu democrático y plural de nuestro país”.
“Resulta inadmisible que una persona con antecedentes vinculados al Movimiento Nacionalista Tacuara, con tendencias próximas al nazismo, sea nombrada para un cargo de tal relevancia en nuestro país“, señalaron.
Quién es Rodolfo Barra
El designado procurador del Tesoro, Rodolfo Barra, fue ministro de la Corte Suprema durante la gestión de Carlos Menem, así como ministro de Justicia de ese mismo Gobierno, constituyente en la reforma constitucional de 1994 y Auditor General de la Nación hasta 2002.
El flamante procurador, confirmado hoy por un comunicado de la Oficina del presidente electo, Javier Milei, nació en 1947 y se recibió de abogado en la Universidad Católica Argentina (UCA) en 1970.
Según su currículum, se inició en la función pública como secretario de Obras de la Nación, cargo que ejerció menos de un año, cuando fue designado como secretario de Interior del Ministerio del Interior. Luego, fue designado en la Corte Suprema, a partir de abril de 1990 y hasta 1993, cuando pasó a desempeñarse como vocal del directorio del Instituto Nacional de Administración Pública.

En paralelo a su carrera como funcionario, Barra se desempeñó como docente, aun sin estar recibido, como profesor ayudante de la cátedra de Doctrina Social de la Iglesia de la UCA.
El ahora procurador, siguió sumando cargos docentes en la UCA y también en la Universidad de Buenos Aires, en el período 1974-1976, durante la intervención de Alberto Ottalagano.
La renuncia de Barra como ministro de la Corte llegó acompañada de un fuerte cruce con el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, por el pago de sentencias contra el Estado y la acusación de que el ministro saliente había tenido responsabilidad en el estancamiento de las causas por los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel.
No obstante su perfil polémico, como parte de la denominada “mayoría automática” de la Corte, Barra regresó a las primeras líneas del poder político en 1994, cuando fue designado por Menem como ministro de Justicia, cargo que ejerció hasta julio de 1996.
