El Gobierno Nacional logró una aceptación del 64% al canje voluntario de la deuda en pesos que anunció esta semana, por lo que postergó pagos por 4,34 billones de pesos que se vencían en los próximos meses, hasta los años 2024 y 2025. La confirmación de esta noticia fue realizada por el Palacio de Hacienda.
De esta manera, el oficialismo consigue un leve respiro antes de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) a cambio de indexar nuevamente la deuda.
Este monto se irá actualizando con la variable que más crezca, ya sea la inflación o el valor del tipo de cambio, por lo que, de mantenerse las expectativas inflacionarias del mercado, aumentará de manera notoria.
De este nuevo canje, participaron casi la mayoría de los acreedores estatales -PAMI, Anses, el Banco Central, entre otros-y varios de los inversores institucionales locales, principalmente los bancos.
Desde el Ministerio de Economía valoraron el resultado del canje porque el perfil de tenedores de bonos que enfrentaban “concentraba una significativa participación de fondos comunes de inversión y tesorerías corporativas que, por sus flujos de negocios, mantienen un horizonte de inversión de corto plazo“.
De esta manera, el equipo económico buscará tranquilizar al mercado y generar condiciones para facilitar la refinanciación del resto de deuda que se llevará a cabo en los próximos meses.
