Dos misteriosas sociedades españolas aparecen detrás del avión venezolano-iraní que está retenido en Ezeiza desde junio pasado no tienen oficina ni teléfonos. Se sospecha que esas compañías facilitaron cuentas bancarias para que la empresa Emtrasur eludiera el bloqueo y aterrizara en el país.
Por otra parte, la Justicia de Estados Unidos ordenó la incautación provisoria del Boeing 747 tras recibir evidencias de que los venezolanos le compraron el avión a los iraníes en violación de las leyes norteamericanas y mediante una triangulación solapada en los Emiratos Árabes, según surge de los documentos que presentó la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) ante la Corte federal en Washington.
Empresas en la mira
Zorex SA y Alcux Air Spain son dos empresas aerocomerciales investigadas por la Justicia argentina y el FBI. Ambas se definen como brókers, una especie de intermediarios, a pesar de que la primera también ofrece el servicio de taxi aéreo y vuelos sanitarios. Estas habrían sido parte de la cadena administrativa que le permitió al Boeing 747 de la aerolínea venezolana llegar a Buenos Aires con tripulantes vinculados al terrorismo.
En España, son firmas de papel sin teléfonos ni oficinas, informó Infobae. Zorex debería estar en el primer piso de un edificio ubicado en Colmenar Viejo, en Madrid, pero allí nadie conoce a la compañía. Con Alcux sucede algo similar, ya que el domicilio legal fue fijado en las afueras de Barcelona, sin teléfonos disponibles ni página de internet.
El juez Federico Villena investiga a estas sociedades por maniobras administrativo-financieras vinculadas al avión que continúa detenido en el aeropuerto de Ezeiza que aterrizó con personas sospechadas de espionaje iraní. El magistrado ordenó que el piloto y otros seis tripulantes sigan retenidos en el país, pero le permitió irse a otros 12.
Alcux fue contratada por la intermediaria Fracht para mover autopartes desde México a Argentina. Luego, los españoles contrataron a Emtrasur para el transporte aéreo de cargas y pagaron U$S 600.000.
En tanto, Zorex USA LLC, la filial de la compañía española en Estados Unidos, despertó sospechas en el FBI por una operación en su cuenta bancaria de U$S 780.000, correspondientes a Emtrasur. Después ingresaron otros U$S 110.000.
La Oficina de Control de Activos Financieros (OFAC), un organismo del Departamento del Tesoro estadounidense, sancionó a Conviasa, la compañía aérea venezolana que maneja Emtrasur. Por eso, las empresas que venden combustible en Ezeiza se negaron a abastecer al avión.
El magistrado argentino tiene la hipótesis de que la filial de Zorex prestó sus cuentas bancarias a los venezolanos para que pudieran eludir las sanciones financieras utilizando su nombre para completar el traslado de mercadería a la Argentina.
Esta compañía no fue la única en participar: la Justicia detectó una transferencia de U$S 45 mil a la Gopex Corporation, que ofició de nexo entre Aerocharter México y Zorex, quien finalmente contrató a Emtrasur.
La Justicia de Estados Unidos ordenó incautar al avión
El juez federal G. Michael Harvey analizó la solicitud que le presentó el FBI y ordenó la incautación provisoria del avión, hasta tanto se resuelva el fondo de la cuestión, publicó este domingo el diario La Nación.
Para esto se basó en la “revisión de informes y archivos, incluyendo del Departamento de Comercio, del FBI, del gobierno de Argentina, de la compañía Boeing, de bases de datos de aerolíneas, de documentos judiciales, de información de acceso público y de información obtenida de otras agencias de seguridad”, indicó.
Según estos datos, la empresa controlante de Emtrasur, Conviasa, pagó 8 millones de euros por el avión y le giró los fondos a Lance Tech, una compañía ubicada en Dubai, Emiratos Árabes Unidos.
Para el FBI, Conviasa recién recibió la custodia y tomó el control de la aeronave con la previsión explícita de que la “asistencia técnica y mecánica” sería provista por la Organización de Aviación Civil de la República Islámica de Irán.
Los investigadores estadounidenses también dieron por verificado que uno de los tripulantes iraníes retenidos en la Argentina es Gholamreza Ghasemi, al que identificaron como “un excomandante de la Guardia Revolucionaria Islámica, y accionista y miembro del directorio de la aerolínea iraní sancionada por la OFAC, Qeshm Fars Air”.
Así fue como, sostuvo el agente especial del FBI, la aerolínea iraní Mahan Air no se encontraba habilitada para vender ese Boeing a terceros por encontrarse sancionada desde 2008, como tampoco Emtrasur requirió la autorización del gobierno de Estados Unidos para volar con esa aeronave y trasladar mercaderías desde y hacia Rusia e Irán, entre otros países.
