El presidente Javier Milei cuestionó a la vicepresidente Victoria Villaruel por haber habilitado el debate en el Senado de la Nación para que se trate el decreto de necesidad y urgencia 70/23 que desreguló la economía nacional.
En un comunicado de la Oficina del Presidente, el Gobierno nacional expresó “su preocupación por la decisión unilateral de algunos sectores de la clase política que pretenden avanzar con una agenda propia e inconsulta, a fin de entorpecer las negociaciones y el diálogo entre los distintos sectores de la dirigencia política“.
El cuestionamiento no es sólo hacia Villarruel, sino también al kirchnerismo y a otros sectores que, tanto en el Senado como en Diputados, buscan alternativas por fuera de la ley Ómnibus o el Pacto de Mayo que lanzó el Jefe de Estado. En ese punto, las críticas apuntan hacia el radicalismo que responde a Martín Lousteau, como también hacia Hacemos Coalición Federal.
Y se produce luego de que la oposición fracasara en intentar conseguir el quórum en la Cámara de Diputados para avanzar con una nueva fórmula para calcular las jubilaciones.
“Tanto el tratamiento apresurado del DNU 70/23 como la iniciativa de promover una fórmula jubilatoria sin consenso violentan el espíritu de acuerdo promovido por el Presidente en su convocatoria al Pacto de Mayo”, destacó el comunicado oficial.
La preocupación en la Casa Rosada por el debate en el Senado, cuya sesión está pautada para este jueves, es tal que “el potencial rechazo” a la norma que actualmente se encuentra próxima a una definición de la Corte Suprema de Justicia, “conllevaría un grave retroceso en los derechos y necesidades del pueblo argentino, implicando, por ejemplo, el regreso de la Ley de Alquileres, el retorno al sistema rígido de obras sociales sindicales, el sostenimiento del modelo corrupto de los Registros Automotor, y la anulación de la política de cielos abiertos, entre otras“.
