Mientras la Justicia comenzó a intervenir en el conflicto diplomático por la ruta en Argentina que realizó un avión venezolano, retenido en el aeropuerto de Ezeiza, la empresa iraní Mahan Air afirmó que la aeronave ya no les pertenece. AMIA y DAIA exigieron esclarecer la situación, al igual que dirigentes de Juntos por el Cambio.
La polémica se desató porque el avión está sancionado por los Estados Unidos y su tripulación está conformada por 14 venezolanos y cinco ciudadanos iraníes.
Desde Teherán salieron a despegarse del caso y hablaron de una “jugada política”, a través de un comunicado. “El avión Boeing 747, recientemente secuestrado por Argentina, era originalmente propiedad de la iraní Mahan Air, pero fue vendido a una aerolínea venezolana hace un año”, dijo a la agencia de noticias IRNA el vocero de Mahan Air, Amirhossein Zolanvari, sin nombrar a la empresa de Venezuela.
Se trata de un Boeing 747 Dreamliner de la empresa Emtrasur, que había aterrizado el lunes pasado en el aeropuerto de Córdoba, debido a la neblina sobre la Ciudad de Buenos Aires y alrededores. Sin embargo, una vez arribado en Ezeiza, fue recibido por la PSA y personal de la Aduana, la Policía Federal y la Dirección de Migraciones.
“Los cinco tripulantes iraníes, cuyos pasaportes han sido retenidos por Argentina, trabajan para la empresa venezolana y el tema no le concierne a Mahan Air“, agregó Zolanvari, quien agregó que “la confiscación del avión es una jugada política”.
Mahan Air está sancionada por Estados Unidos desde 2011 por su apoyo a los Qods, las fuerzas en el extranjero de la Guardia Revolucionaria iraní. Venezuela e Irán, ambos afectados por las sanciones, tienen estrechos vínculos y el presidente del país sudamericano, Nicolás Maduro, acaba de firmar convenios de cooperación con Teherán por 20 años, en una reciente visita a Oriente Medio.
Una fuente oficial señaló que el avión “transportaba autopartes para una empresa automotriz, se revisó la carga varias veces, pero no se encontró nada extraño y fue liberada”. Sin embargo, las autoridades del aeropuerto les secuestraron el pasaporte a 12 venezolanos y cinco iraníes que iban a bordo. Además, voló entre Buenos Aires y Córdoba con el transponder apagado, como si quisiera no ser localizado.
La Justicia intervino a partir de un habeas corpus presentado por el abogado Rafael Resnick Brenner, un ex funcionario de la AFIP condenado por el caso Ciccone. Ese abogado pidió liberar el vehículo y solicitar la devolución de pasaportes a todos sus tripulantes.
Los cinco iraníes que viajaba en el avión, fueron identificados como Mohammad Khosraviaragh; Gholamreza Ghasemi; Mahdi Mouseli; Saeid Vali Zadeh; y, Abdolbaset Mohammadi. Según trascendió, tendrían vínculos con la Fuerzas Qods, una división de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica especializada en operaciones de inteligencia militar. El dato no resulta menor dado que Ahmad Vahidi fue jefe de dicha fuerza en 1994 y es uno de los generales iraníes con pedido de captura de Interpol por ser autor intelectual del atentado a la AMIA.
Pedidos de la AMIA, DAIA y la oposición
Dos de las dos organizaciones judías más importantes de la Argentina, la DAIA y la AMIA, exigieron una investigación y un esclarecimiento del incidente ocurrido.
Al igual que el grupo de diputados de Juntos por el Cambio (JxC), que presentó una denuncia en el juzgado federal de Lomas de Zamora contra diversos funcionarios que participaron en torno al operativo del avión, las dos entidades mostraron su preocupación por la aparición del avión.
“La retención en nuestro país de un avión operado por la empresa venezolana Emtrasur, y vinculado a la compañía iraní Mahan Sur, sancionada por los Estados Unidos por sus vínculos con actividades terroristas, constituye un hecho que debe ser esclarecido por las autoridades nacionales”, dice el comunicado.

Anteriormente, JxC impulsó una investigación sobre la aeronave. Solicitaron que se mantenga al avión secuestrado, se solicite información de la tripulación a la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) e informes a los distintos organismos de seguridad para determinar si había un alerta vigente sobre la aeronave venezolana-iraní.
El diputado nacional Gerardo Milman presentó un pedido de informes al Poder Ejecutivo con el propósito de obtener detalles sobre el comportamiento enigmático de la aeronave.
