El vicepresidente de Compañía Administradora del Mercado Mayorista (Cammesa), Santiago Yanotti, aseguró este martes que en septiembre próximo se efectivizará la primera quita de subsidios a las tarifas de los servicios de luz y gas a quienes corresponda, según la segmentación que comenzará a aplicarse a partir de agosto para los usuarios de ingresos más altos, de manera gradual.

Por su parte, el secretario de Energía, Darío Martínez, reveló de cuánto será y cómo implementará el aumento de las tarifas de luz y gas para aquellos usuarios que no sean captados por la segmentación y, por ende, pierdan el subsidio, teniendo que abonar los servicios completos.

“A nivel eléctrico, van a ser unos $3.000 adicionales”, precisó Martínez. Y aclaró: “Pero se va a hacer en etapas”.

“A partir de septiembre, van a llegar primero unos $1.200 a aquel que va perdiendo el subsidio”, explicó Martínez. Por lo cual restarían dos tramos en los que se dividirá la suma restante de $2.600.

En la misma sintonía, Yanotti afirmó que “en septiembre se efectivizaría la primera parte” de la quita de los subsidios, y estimó que, teniendo en cuenta una factura promedio, el aumento será en torno a los $1.200 en la factura de electricidad “para todos” y en la del gas, se va a definir en agosto.

En declaraciones a AM 530 y radio Con Vos, Yanotti buscó precisar las dudas que surgieron a raíz de la aparición del nuevo formulario que tendrán que llenar todos los grupos familiares que quieran seguir beneficiándose del subsidio y les corresponda, según las categorías de ingresos y de tenencia de bienes que planteó el Gobierno.

Yanotti remarcó que este régimen de la segmentación “es exclusivamente para usuarios de residencias”, y que en el caso de las pequeñas y medianas empresas, clubes o asociaciones de barrio, correrá otro esquema distinto de la segmentación, aún a definir.

En este sentido, Yanotti indicó que, con este esquema de reducción de subsidios gradual que se implementará durante 2022, “gran parte del año quedará subsidiado en la Argentina”.

Así, precisó que el Gobierno espera tener “un impacto fiscal, por el retiro de subsidios sólo a los de ingresos altos para este año, de $15.000 millones, y si se mantienen los precios de la energía, de $80.000 millones para 2023”.

Respecto de la contabilización de datos de los grupos, indicó que se trata de “un registro vivo”, que el usuario podrá ir actualizando “periódicamente” y, por ejemplo, “si queda desempleado, podrá actualizar su situación”, expresó.

En cuanto a los próximos pasos, luego de llenado el formulario, el vicepresidente de Cammesa explicó que “a fin de julio cierra la etapa de la carga de registro”.

Durante agosto vamos a hacer los chequeos de los datos y la oportunidad de rectificar de la ciudadanía, los cruces de información y la emisión de los cuadros tarifarios”, indicó.

Asimismo, Martínez consideró que el sector de ingresos más altos “sabe que no puede tener la energía subsidiada y probablemente no haya hecho ni la inscripción”.

También el secretario de Energía remarcó que “al resto de los ciudadanos, no se le va a tocar la factura más de lo que ya se le habilitó en las audiencias públicas de las últimas semanas”.

“El objetivo principal de la medida es hacer un uso más inteligente de los servicios. Y la única manera de no derrocharlo es con justicia social”, completó.

“Es importante que se sigan inscribiendo a la segmentación, que tengan las dos facturas al momento de inscribirse, tanto la de gas como la de energía. Y sepan que esa factura va a evolucionar menos que el salario. Va a haber más dinero para consumir”, concluyó Martínez.