La Casa Rosada inició este viernes las negociaciones formales con gobernadores y vices de las 23 provincias y de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de llegar a un acuerdo que permita firmar el pacto del 25 de mayo en Córdoba, como anunció el presidente Javier Milei en su discurso en el Congreso.

El encuentro comenzó a las 15.15, sin Milei pero con representación de todas las provincias. Los delegados del Gobierno nacional son el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y el ministro del Interior, Guillermo Francos; mientras que la enviada por Mendoza es la vicegobernadora Hebe Casado.

Alfredo Cornejo no pudo participar del trascendental encuentro porque se encuentra en Canadá, donde participó de una de las ferias mineras más importantes del mundo. Si bien su par de San Juan, Marcelo Orrego, también viajó al país norteamericano, sí está presente en el Salón Eva Perón de Casa Rosada. 

“Vamos a trabajar con el este Gobierno. En la Argentina los procesos democráticos se respetan. Hay un nuevo Presidente, que está claramente en una posición de seguir desarrollando la minería”, aseguró el mandatario de la vecina provincia.

Se trata del primer acercamiento de la administración de Milei con las provincias, luego de semanas de fuertes acusaciones, recortes drásticos de fondos discrecionales a las provincias y gran tensión política.

El Gobierno nacional presentará sus requerimientos y escuchará las pretensiones de los gobernadores. Por ese motivo, cerca de Milei no aspiran a lograr este viernes un acuerdo concreto. El objetivo es allanar el camino que permita negociar un paquete de fondos para las provincias a cambio de apoyos políticos para reimpulsar la ley Bases.

Las facultades delegadas al Poder Ejecutivo, las privatizaciones, la reorganización administrativa del Estado, las desregulaciones económicas, la reforma en hidrocarburos y el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), una una nueva fórmula jubilatoria y la reforma laboral son los puntos más importantes para la Casa Rosada. A cambio se comprometerá a entregar fondos a las provincias a través de un nuevo pacto fiscal que alivie las cuentas de los mandatarios.

También los funcionarios nacionales les pedirán que los gobernadores que aporten los votos de legisladores nacionales que les responden para aprobar un proyecto de ley que restituya los fondos coparticipables mediante la reposición de la cuarta categoría del impuesto a las Ganancias.

Esa medida fue impulsada el año pasada el ex ministro de Economía, Sergio Massa, para apuntalar su campaña presidencial, y fue avalada por el propio Milei desde su banca en la Cámara de Diputados. Ahora, el Presidente quiere compartir con los gobernadores el costo político de restituir el impuesto que pesa sobre 800.000 asalariados que forman parte de la clase media con mayores ingresos.

En cambio, la Casa Rosada rechaza compensar a las provincias con otro mecanismo, como el impuesto al cheque o la coparticipación del impuesto PAIS, como pidieron los gobernadores en enero.