Las medidas de Sergio Massa.

El Gobierno lanzó el dólar agro para revertir la tendencia de los primeros tres meses y con eso busca una acumulación de reservas en el Banco Central para poder cumplir con la segunda meta comprometida ante el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Al parecer, el ministro de Economía, Sergio Massa, tuvo que aceptar devaluar el peso para conseguir los dólares que le ayuden a evitar un colapso de las reservas del Banco Central.

Hay que entender que por la sequía, en el primer trimestre de 2023 ingresaron 65% menos de divisas que en el mismo periodo de 2022: 2.800 millones de dólares este año, contra 7.925 millones de dólares del primer trimestre del año pasado.

Es por eso que para conseguir los 9 mil millones de dólares de liquidaciones para reforzar reservas, el Gobierno tuvo que pagar más por un bien que es escaso, es decir, por los dólares.

Si se cumplen las mismas condiciones que se aplicaron con las dos versiones anteriores del dólar soja, el Tesoro deberá compensar al Banco Central por la diferencia de precios que habrá desde el próximo lunes entre el dólar oficial mayorista -hoy en $ 211- y el dólar agro, que, como dijo el ministro Massa, cotizará a $ 300. 

Esa compensación es porque el Banco Central pagará $300 por cada dólar que le venda al agro y cobrará $211 por cada dólar que le venda a los importadores.

Con todo esto, el Gobierno quiere evitar formalizar una devaluación completa, es decir, que los exportadores e importadores tengan como referencia un precio único, y mayor, del dólar. En la Casa Rosada creen que con esas iniciativas llegarán hasta las elecciones.

Para Analytica, por ejemplo, entre abril y mayo podrían liquidarse unos USD 6.000 millones entre abril y mayo. EcoGo, por su parte, trabaja con tres escenarios: el más conservador estima liquidaciones de soja por USD 3.500 millones y el más elevado, de USD 4.500 millones.

Fuente: Clarín e Infobae