Uno de los domicilios allanados de El Croata, detenido este martes.

El empresario mendocino Federico Pulenta fue detenido este martes en el marco una serie de allanamientos por la investigación que puso el foco sobre el croata Ivo Rojnica, también arrestado y a quien apuntaron como responsable de la mayor “cueva” de compra y venta de dólares en la City porteña. En este caso, las detenciones se produjeron bajo la sospecha de ser socios en presuntas operaciones de lavado de dinero para organizaciones como el Cartel de Sinaloa.

Pulenta quedó a disposición de la Justicia Federal luego de que fuera detenido en el barrio cerrado “El Encuentro”, de la localidad bonaerense de Benavídez. El empresario pertenece a una conocida familia bodeguera oriunda de San Juan, pero instalada desde hace años en Mendoza.

El tercer sospechoso que fue trasladado a una dependencia policial es el financista Agustín Estrada Palomeque en su domicilio del barrio porteño de Retiro.

Los arrestos se llevaron a cabo en el marco de una investigación iniciada hace cinco años en el juzgado Federal 1 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Federico Villena, relacionada a la actividad de lavado de activos provenientes del tráfico de drogas desplegado en el país por el cártel mexicano de Sinaloa, entre otras organizaciones.

Otro de los sitios allanados fue un domicilio en el cual, según los pesquisas, funcionaba una oficina satélite de la cueva de “El Croata”, situada en el tercer piso del edificio de Lavalle 472, donde se halló dinero y armas, entre ellas cinco pistolas -tres Glock, una con mira láser; una Bersa calibre .22 y una Walter- y dos revólveres Smith & Wesson calibre .38 Special.

Una de las maniobras ilegales que se les imputa a los detenidos es lavar el dinero que fue ingresado al país para financiar la operación de narcotráfico conocida como “Bovinas Blancas“, descubierta en junio de 2017 en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca, a raíz de la cual se secuestraron casi dos toneladas de cocaína que el cártel mexicano tenía previsto enviar a Europa en el interior de bobinas de acero.

Esta operación investigada -entre otras muchas que conforman el expediente que lleva adelante el juez Villena e instruye la fiscal federal Cecilia Incardona- fue detectada en 2017 por la DEA (Drug Enforcement Administration) estadounidense, que alertó a las autoridades nacionales sobre una operación de narcotráfico financiada por el cártel de Sinaloa, que iba traficar cerca de dos toneladas de cocaína desde el puerto de la ciudad bonaerense de Campana rumbo al Barcelona, España, en bobinas de láminas de acero.

Se estableció entonces que para la logística de esa operación se ingresaron al país 500 mil dólares a través del operador de Bitcoins, Emanuel García -condenado en 2021 a 5 años de prisión-, quien los cambió por efectivo en una “cueva” relacionada con los ahora detenidos.

“Estas personas van constituyendo organizaciones que se dedican a sacar dinero al exterior. Al operar para una banda de dedicada al narcotráfico, esas operaciones pasan a violar la ley federal“, dijo uno de los pesquisas.

Y agregó: “Se trata de grupos financieros que ingresan y egresan dinero de manera ilegal a la Argentina. Así como fugan dólares, ingresan dólares y también operan para bandas narcocriminales que quieren sacar dinero al exterior o financiar operaciones en el país“.

Si bien esta investigación por el lavado de activos de los narcos comenzó en el 2017, en las últimas semanas, a raíz del allanamiento en la “cueva” que se le atribuye a “El Croata” dispuesta por el juez Martínez De Giorgi en la otra causa, se detectaron algunos movimientos y escuchas que derivaron en los procedimientos ordenados este martes por el juez Villena.

Por tal motivo, el ciudadano croata, que no estaba detenido en la otra causa por entender el juez que no existían riesgos procesales, ahora sí quedó preso a disposición de la Justicia Federal de Lomas de Zamora.

“Bobinas blancas”

La operación “Bobinas blancas”, que desbarató la maniobra narcorciminal del cártel de Sinaloa en Argentina, se realizó el 18 de abril de 2017, luego de que la DEA aportó los nombres de la empresa exportadora, de la importadora y la dirección del depósito de Bahía Blanca donde se preparaba la droga, que fue allanado por orden del juez federal de Campana Adrián González Charvay, lo que derivó en siete detenciones y el secuestro de 1.376 kilos de cocaína en Bahía Blanca y otros 486 kilos en Perdriel, Luján de Cuyo, provincia de Mendoza.

Durante esa investigación, se logró determinar las responsabilidades de siete personas encargadas de llevar adelante la operación en Argentina, entre ellas tres de nacionalidad mexicana, quienes condenadas en septiembre de 2021 a penas de entre 5 y 15 años de prisión.

Con información de Télam.