Los fiscales federales Diego Luciani y Sergio Mola siguieron el alegato de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y señalaron que no respondió las acusaciones que hicieron durante sus nueve jornadas tras la que pidieron que sean condenada a 12 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

“Es la imputada y tiene derecho a decir cualquier cosa. Pero no refutó las acusaciones. Estamos muy tranquilos con lo que hicimos”, le dijeron a Infobae fuentes allegadas a la fiscalía después del alegato de CFK ante el Tribunal Oral Federal 2.

La vicepresidenta dijo que el fiscal Luciani tuvo “intervenciones artísticas, grandilocuentes” y que su acusación fue arbitraria. “La acusación de los fiscales viola la Constitución” porque “un Gobierno elegido por el pueblo no puede ser considerado como una asociación ilícita”, remarcó la ex presidenta en su exposición, en la que puso el foco en “las arbitrariedades” cometidas en su contra en el marco de este proceso.

¿De qué está acusada Cristina?

En la causa, que fue iniciada en 2016, se investiga si el empresario Lázaro Báez resultó beneficiado con la adjudicación de 51 obras públicas viales con fondos nacionales en la provincia de Santa Cruz entre 2003 y 2015 -durante las gestiones de Néstor Kirchner y CFK- y si hubo sobreprecios, demoras injustificadas o trabajos inconclusos.

Luciani considera que tiene pruebas suficientes de la culpabilidad de la vicepresidenta como jefa de una organización dedicada a direccionar la obra pública hacia un empresario amigo. Por eso, solicitó que Fernández de Kirchner sea condenada por los delitos de asociación ilícita, en calidad de jefa, y administración fraudulenta agravada por haber sido cometida en perjuicio de la administración pública.