Con la nueva cifra de la inflación nacional, que en septiembre fue de 12,7%, más la suba del dólar blue que en la semana pasó la barrera de los 1.000 pesos, el Banco Central resolvió aumentar la tasa de interés de los plazos fijos para evitar que estas operaciones de ahorro se desarmen y vayan al billete norteamericano.

El directorio de la entidad dispuso elevar al 133% la tasa de interés mínima garantizada sobre los plazos fijos de personas humanas, para las imposiciones a 30 días hasta 30 millones de pesos.

El rendimiento mensual sería del 11%.

Hasta hoy, los plazos fijos tenían una tasa de 118%, con un rendimiento mensual de 9,8%, que quedó por debajo de la inflación de agosto.

Para el resto de los depósitos a plazo fijo del sector privado la tasa mínima efectiva mensual garantizada se establece en 126%.

Respecto a los Leliq, también se incrementó: la tasa de las Letras de Liquidez a 28 días pasó a 133%, es decir, también con un 11% de tasa efectiva mensual.

Desde el BCRA explicaron que, en septiembre, la tasa de inflación mensual se ubicó en 12,7%, impulsada por el arrastre estadístico de la aceleración de precios que tuvo lugar en agosto, luego de la recalibración del tipo de cambio oficial -la devaluación del 22%, dicho en otras palabras-.

Los indicadores de alta frecuencia continúan reflejando una desaceleración del ritmo de incremento del nivel general de precios desde el pico de la tercera semana de agosto, y sugieren que la inflación mensual mostraría una desaceleración significativa en octubre“, explicaron en el comunicado.

La autoridad monetaria “consideró conveniente incrementar la estructura de tasas de interés de la economía para consolidar esta tendencia, acotar la volatilidad financiera observada durante el período electoral y favorecer la acumulación de reservas internacionales“.

La política de tasa de interés del Banco Central busca propender hacia retornos reales positivos sobre las inversiones en moneda local, con el fin de preservar la estabilidad monetaria y cambiaria“, concluyeron, y agregaron que continuarán monitoreando la evolución del nivel general de precios, la dinámica del mercado de cambios y de los agregados monetarios a los efectos de calibrar su política de tasas de interés y de gestión de la liquidez.