El presidente Alberto Fernández se reunió en la noche de este jueves con su ministro de Educación, Nicolás Trotta, en un encuentro fuera de agenda y mientras hay expectativa por conocer las nuevas restricciones.
En su último decreto de necesidad y urgencia, Fernández dispuso el cese de las clases presenciales por 15 días para el AMBA, medida que fue acatada por la Provincia de Buenos Aires pero resistida en la Justicia por la Ciudad de Buenos Aires.
Se aguarda que la Nación publique las nuevas medidas este viernes y que las mismas comiencen a regir a partir del sábado, porque vence el DNU. Se estima que tendrán un plazo por otros quince días más.
Fernández se reunió hasta ayer con los gobernadores, a quienes escuchó para atender la realidad sanitaria de cada jurisdicción. Entre ellos, el mendocino Rodolfo Suarez, quien coincidió con sus pares en que “la situación es crítica pero aún manejable” en la provincia.
