El presidente de Rusia, Vladímir Putin, acusó este viernes a Kiev de intentar empantanar las negociaciones para poner fin a la llamada “operación especial militar” rusa en Ucrania con “nuevas propuestas no realistas”, durante una conversación telemática sostenida con el canciller de Alemania, Olaf Scholz.
Según informó el Kremlin, el mandatario ruso expresó al jefe del Gobierno alemán que “el régimen de Kiev aspira a empantanar al máximo el proceso de negociaciones, al presentar cada vez nuevas propuestas no realistas”.
“Pese a ello, la parte rusa está dispuesta a continuar la búsqueda de soluciones en el marco de nuestros enfoques de principio bien conocidos por todos”, añadió la Presidencia rusa en un comunicado.
La demanda principal de Rusia es la aceptación por parte de Ucrania de que debe ser neutral y no debe postularse para unirse a la OTAN.
Otra exigencia de Putin es que Ucrania se someta a un proceso de desarme para asegurarse de que no fuera una amenaza para Rusia. También pidió “protección para el idioma ruso en Ucrania”, y en la llamada se habló de “desnazificación”, uno de los pretextos que ha utilizado el mandatario ruso para tratar de justificar la invasión.
Por otra parte, el presidente ruso llamó la atención del político alemán respecto a los ataques de misiles contra barrios residenciales de Donetsk y Makéevka, en el este de Ucrania, de los cuales Moscú responsabiliza al Ejército ucraniano.
“Estos crímenes de guerra fueron ignorados por Occidente”, indicó el Kremlin, al reiterar que las Fuerzas Armadas de Rusia “hacen todo lo posible para salvar vidas humanas, en particular por medio de la organización de corredores seguros para la retirada de civiles de las ciudades”
La Presidencia rusa señaló que la víspera cerca de 43.000 civiles lograron abandonar la ciudad de Mariúpol, ubicada a orillas del mar Azov.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó la conversación de ambos líderes como “bastante compleja pero absolutamente pragmática”.
“La conversación no podría ser calificada de amistosa, fue una conversación dura, naturalmente. Sin embargo, se mantiene la necesidad de mantener estos contactos, este intercambio de información y debate de temas incisivos, vinculados a la operación especial”, indicó el representante de la Presidencia.
Peskov consideró prematuro hablar sobre el acuerdo que los dos países podrían alcanzar. “Puedo decir que la delegación rusa está mostrando la voluntad de trabajar mucho más rápido de lo que se está haciendo en este momento. Desgraciadamente, la delegación ucraniana no está lista para acelerar las negociaciones”, explicó.
El 24 de febrero Rusia lanzó una ofensiva militar en Ucrania bajo la justificación de que el Gobierno de Kiev venía cometiendo crímenes contra los habitantes de dos provincias rusoparlantes en la región del Donbass a las que, previamente, Moscú había reconocido como Estados independientes.
