Bolivia vive una creciente crisis política y social tras una nueva jornada de protestas antigubernamentales que terminó con incidentes, represión policial y al menos 20 detenidos en la ciudad de La Paz.
Las movilizaciones, que ya ingresaron en su cuarta semana consecutiva, están encabezadas por la Central Obrera Boliviana y organizaciones campesinas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira.
Reventó la rueda del auto y volcó en la Variante Palmira
Un conductor sufrió un vuelco este martes por la mañana en la Variante Palmira a la altura de Maipú, luego de sufrir un desperfecto mecánico en su automóvil. Afortunadamente, no presentó lesiones. El hecho se produjo alrededor de las 6:30 cerca…
La protesta avanzó hacia inmediaciones de la Vicepresidencia del Estado y del Banco Central de Bolivia, en pleno centro paceño. Según reportaron medios locales e internacionales, la tensión aumentó cuando comenzaron los enfrentamientos entre manifestantes y efectivos policiales.
De acuerdo con testigos y registros audiovisuales difundidos en redes sociales, cuando la marcha parecía finalizar sin violencia comenzaron a arrojarse piedras y otros objetos contundentes. La Policía respondió avanzando en grupos reducidos y utilizando gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
En medio de los disturbios, varios participantes denunciaron el accionar del Gobierno y acusaron a las autoridades de favorecer a sectores económicos concentrados. “Están gobernando para los terratenientes, para los que nos quitan la tierra”, expresó una manifestante durante la protesta.
Mientras tanto, la crisis empieza a sentirse también en la vida cotidiana de los bolivianos. En distintos sectores de La Paz ya se reportaron dificultades para conseguir productos básicos como pollo y combustibles debido a los bloqueos de rutas y calles, situación que incrementa el malestar social.
Frente al escenario de tensión, Paz Pereira anunció una reducción del 50% de su salario y del sueldo de sus ministros como gesto político para intentar alcanzar consensos y abrir instancias de diálogo con los sectores movilizados.
Sin embargo, el mandatario denunció que las protestas tienen características “insurreccionales” y aseguró que existen intentos de desestabilización contra su administración.

En paralelo, el Gobierno boliviano recibió respaldo internacional desde Estados Unidos. El secretario de Estado, Marco Rubio, expresó públicamente su apoyo al Ejecutivo boliviano.
“Estados Unidos apoya plenamente al Gobierno constitucional legítimo de Bolivia”, afirmó el funcionario norteamericano.
