Irán afirmó este martes haber atacado con misiles y drones dos bases militares utilizadas por Estados Unidos, una ubicada en Bahréin y otra en Jordania, como respuesta a la nueva ofensiva aérea lanzada por Washington sobre objetivos iraníes. La Guardia Revolucionaria sostuvo que la operación forma parte de una represalia que seguirá en marcha.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) informó que uno de los principales objetivos fue la base naval de Jufair, en Bahréin, donde tiene su sede la Quinta Flota de Estados Unidos. Según un comunicado difundido por la agencia Tasnim, también fue alcanzada una base aérea en Jordania empleada por las fuerzas estadounidenses.

Las autoridades iraníes aseguraron que los ataques destruyeron depósitos de municiones, un centro de comunicaciones satelitales y edificios donde se alojaba personal militar estadounidense. Además, afirmaron que lograron inutilizar sistemas de defensa, radares Patriot, equipos de alerta temprana y un centro de control de embarcaciones de superficie no tripuladas.

El comunicado también indicó que los bombardeos provocaron incendios en depósitos de combustible de la base de Jufair y advirtió que “la operación de represalia continúa”, en referencia a la respuesta militar de Teherán frente a los recientes ataques estadounidenses sobre instalaciones militares y zonas costeras del sur de Irán.

En paralelo, el Ministerio del Interior de Bahréin activó las sirenas de emergencia en todo el país e instó a la población a dirigirse a los refugios más cercanos y seguir las indicaciones de las autoridades mientras se evaluaba la situación.

Estados Unidos y una nueva ofensiva

Mientras Irán anunciaba sus ataques, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que llevó adelante una nueva ronda de bombardeos sobre territorio iraní. Se trata de la tercera noche consecutiva de operaciones militares ordenadas por el presidente Donald Trump.

De acuerdo con el comunicado del organismo, las fuerzas estadounidenses atacaron objetivos militares en Bushehr, Chah Bahar, Jask, Konarak, Abu Musa y Bandar Abbas, con el objetivo de debilitar la capacidad ofensiva iraní y reducir el riesgo de ataques contra el transporte marítimo comercial y otros intereses estratégicos en la región.

El CENTCOM señaló que la campaña militar continuará mientras persista la amenaza y aseguró que las operaciones buscan limitar las capacidades de Irán para llevar adelante nuevas ofensivas.