Dos policías uruguayos protagonizaron un insólito hecho cuando se enfrentaron a golpes de puño en un hospital de Montevideo. Los efectivos estaban custodiando a un preso, que estaba siendo asistido en el nosocomio, pero su guardia se vio alterada por la riña.

Una enfermera intentó separarlos, pero al no poder hacerlo llamó a los compañeros de fuerza de los agresores para que los detenga. Así fue como los efectivos terminaron siendo aprehendidos y se les retiró el arma.

En las primeras declaraciones que dieron los dos uniformados explicaron que la pelea comenzó porque no se habían puesto de acuerdo sobre si debían ponerle o no grilletes al detenido.