Foto ilustrativa.

El Pasaje de Drake, entre la punta sur de Argentina y la Antártida, es considerada la ruta marina más peligrosa y agitada del mundo por lo que navegar a través de ella proporciona experiencias únicas y muy “movidas”.  

El estrecho, de aproximadamente 1.000 kilómetros, conecta los océanos Atlántico y Pacífico y se caracteriza por sus fuertes vientos, corrientes intensas y olas que pueden superar los 19 metros. 

Su nombre proviene del explorador británico Sir Francis Drake. Sin embargo existen investigaciones que deciden llamarlo mar de Hoces en honor al navegante español Francisco de Hoces, quien podría haberlo descubierto antes.

El video fue tomado por pasajeros del crucero Ocean Explorer el 26 de marzo. Los pasajeros no la pasaron nada bien debido al fuerte oleaje. Las imágenes fueron tomadas por la bloguera de viajes Lesley Anne Murphy.

Me enorgullece decir que sobrevivimos no a uno, sino a dos ‘Drake Shakes’“, explicó Murphy, respecto a las olas de 10 metros.

A lo largo de los años, diversos barcos han sido dañados al cruzarlo. Por lo que  representa un desafío para las embarcaciones que transportan exploradores, científicos y turistas a la Antártida.

Al margen del peligro que representa, el pasaje de Drake es clave en la regulación del clima. Las aguas frías de esta región ayudan a mantener baja la temperatura de la Antártida, evitando el derretimiento acelerado de los hielos.