El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes el noroeste de Colombia dejó al menos 240 muertos según autoridades regionales, aunque el presidente Abelardo de la Espriella precisó en conferencia de prensa una cifra oficial de 181 fallecidos. Cerca de 4.000 personas permanecen desaparecidas y los rescatistas continúan trabajando entre los escombros de edificios derrumbados en busca de sobrevivientes.
El mandatario colombiano detalló el balance desde Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades más afectadas: 2.595 heridos, 195 desaparecidos, 1.136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados, 8.357 viviendas averiadas y 807 centros educativos dañados. Solo en Pereira hay 79 fallecidos, 278 heridos y 37 desaparecidos que son “la prioridad en este momento”, según dijo. Ordenó además un alivio económico en servicios públicos por tres meses para los afectados del departamento de Risaralda.
La plataforma ciudadana Colombia Te Busca registraba al mediodía del martes 3.975 personas sin localizar sobre un total de 4.621 búsquedas. Las ciudades de Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja, con hospitales desbordados y toques de queda implementados en las zonas más golpeadas. Siete aeropuertos suspendieron operaciones. El Servicio Geológico Colombiano registró 96 réplicas hasta la mañana del martes, con una magnitud máxima de 4,8.
Entre los rescates que dan esperanza, una biomédica de 31 años fue encontrada con vida este martes entre los escombros de un edificio de cuatro pisos que colapsó en el barrio Torres del Limonar, en Cali. El edificio tenía 54 apartamentos y se estima que puede haber más de 20 personas aún bajo los escombros.
La respuesta internacional no tardó en llegar. Estados Unidos activó un Equipo de Respuesta de Asistencia ante Desastres que llegó este martes a Colombia. México prepara un contingente de 255 militares especializados en búsqueda y rescate, junto a cuatro toneladas de medicamentos y 8,4 toneladas de herramientas, a la espera de una solicitud formal del gobierno colombiano. La Unión Europea activó su servicio de satélites Copernicus para apoyar las operaciones de rescate y movilizó financiamiento a través de la Cruz Roja, que también desplegó equipos desde los departamentos de Antioquia, Quindío y Caldas.
