ASUNCIÓN (EFE). Los países del Mercosur se trenzaron ayer en una fuerte disputa por las medidas proteccionistas que algunos de los socios adoptaron ante la crisis global, el fracaso en las negociaciones comerciales externas y el clima de insatisfacción creciente entre las economías menores del mayor bloque sudamericano. El tenso debate se dio en la reunión del Consejo Mercado Común celebrada ayer en Asunción, previa a la cumbre semestral del bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, a la que están invitados también Venezuela, que está en proceso de adhesión, y los países asociados. En este ámbito, la voz cantante de la insatisfacción por la falta del avance en la unión la llevó el canciller paraguayo, Héctor Lacognata, quien advirtió ayer que el Mercosur atraviesa un proceso de “descrédito”. “El desencanto hacia el Mercosur se ha generalizado.
Pareciera que nadie está confortable. Nos hubiera gustado anunciar resultados más auspiciosos, pero nos ha faltado voluntad política y solidaridad, condiciones esenciales para avanzar en un proceso de integración”, dijo Lacognata. Tanto Paraguay como Uruguay se lamentaron de que en el primer semestre del año, en el que el primero de esos países ejerció la Presidencia temporal del bloque, no se haya podido avanzar hacia la concreción de objetivos fundacionales de la unión, como un código aduanero común, la eliminación del doble cobro del arancel externo y la distribución de la renta aduanera.
“A lo largo de la última década, y con mayor intensidad desde la crisis del 2002, el Mercosur no sólo no ha avanzado en cuestiones clave del proceso de integración, sino que ha experimentado severas reversiones en el marco económico-comercial”, planteó la delegación uruguaya. Montevideo y Asunción se quejaron, además, de las medidas proteccionistas individuales sin coordinación regional adoptadas por Argentina y Brasil en respuesta a la crisis global y que, según Lacognata, empujaron a un “aumento del descrédito del Mercosur, especialmente ante los actores económicos del bloque”.
Las economías menores del bloque también expresaron su insatisfacción por el fracaso en negociaciones comerciales trascendentes, como la abierta con la Unión Europea (UE) en 1999. La respuesta más dura a este rosario de quejas la dio el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Argentina, Alfredo Chiaradía, quien señaló que poner “énfasis en las acciones de los vecinos” y no en las que se toman en los países centrales ante la crisis “contribuye a alentar las críticas descarnadas hacia el proceso de integración”. “Con este tipo de expresiones, estamos contribuyendo a que nuestras sociedades crean que el Mercosur está en un momento muy grave y terminal”, afirmó.
