Mientras seis millones de argentinos esperan por la segunda dosis de la vacuna Sputnik V, el gobierno ruso informó que cumplirá con las obligaciones tomadas, pero ratificó que, en este momento, “la prioridad absoluta es el consumo interno” de ese país.
Dmitri Peskov, vocero de Vladimir Putin, confirmó que “efectivamente, como la prioridad absoluta es el consumo interno y la satisfacción de las necesidades internas —la vacunación de la población de Rusia— es en esta prioridad que los fabricantes y nuestros departamentos se están concentrando ahora”.
Sin embargo, si bien “no es posible satisfacer absolutamente toda la demanda en el extranjero de inmediato“, al cabo de un tiempo “todas las obligaciones se cumplirán”, recalcó.
Actualmente hay 6.046.283 personas esperando por la segunda dosis de la vacuna Sputnik V, cuyo componente es distinto del primero, para completar su esquema de vacunación.
Desde el 1 de abril a la fecha, solo arribaron 480.000 dosis del componente dos de la vacuna rusa.
La Sputnik V se fabrica en siete centros de Rusia. Entretanto, la producción del fármaco en el extranjero alcanzará unos 5-6 millones de dosis mensuales a partir de julio, ha asegurado esta semana el ministro de Industria y Comercio de Rusia, Denís Mánturov.
“Hasta la fecha, todos los procesos tecnológicos se han establecido y, a partir de julio, sobre la base de los planes de las empresas, será posible garantizar la producción de hasta 30 millones de dosis solo de Sputnik V. Y si hablamos, además, de la producción en el extranjero, entonces serán alrededor de 5-6 millones de dosis adicionales”, comentó el ministro.
