Rusia lanzó, en la madrugada de este lunes, al rededor de 479 drones contra Ucrania en el mayor ataque de este tipo desde el comienzo de la guerra en 2022. El ataque de Moscú se dio como respuesta a la “Operación Telaraña” con la que los de Kiev diezmaron en gran medida la fuerza aérea del Kremlin.
Este nuevo ataque ruso superó al récord anterior de 472 drones lanzados contra los ucranianos. Además, se contó con el lanzamiento de aproximadamente 20 misiles hipersónicos Kinzhal y de crucero Kh-101.
A pesar de la magnitud del ataque, desde Kiev sostienen que solo 10 proyectiles alcanzaron su objetivo: “Los impactos fueron registrados en 10 lugares. En otras 17 localizaciones han caído fragmentos de los misiles o drones interceptados“, indicó el comunicado oficial de las milicias ucranianas.
La guerra entre Ucrania y Rusia transita una nueva escalada de la violencia mientras ataques perpetrados por drones se vuelven la vía más utilizada para hacer daño. Los nuevos golpes de ambos bandos se dan mientras se intenta llegar a una solución diplomática en Turquía.
Las agresiones también coinciden con la reprogramación del intercambio de prisioneros y cuerpos de soldados caídos. Según medios internacionales, algunos de los prisioneros ucranianos volvieron con severas mutilaciones y marcas de torturas por su cuerpo.

