Argentina fue el primer país en desplegar personal en Venezuela tras los terremotos del miércoles. Los 26 efectivos del Ejército aterrizaron en Caracas a las 2.30 del sábado y fueron recibidos por el ministro de Defensa venezolano. El contingente, bajo el mando del coronel Miguel Ángel Wissinger, tiene asignada la ciudad de Caraballeda, en el estado de La Guaira, donde trabajarán junto a equipos caninos entrenados para localizar sobrevivientes bajo escombros.

El operativo incluyó médicos emergentólogos, enfermeros, auxiliares y una ambulancia, además de cuatro brigadas del Sistema Nacional de Búsqueda y Rescate con capacidad para intervenir en estructuras colapsadas, inundaciones e incendios. También se enviaron dos plantas potabilizadoras de agua con 16 operadores, 134 carpas, colchones, camillas, kits de cocina y equipos de aire acondicionado para damnificados.

Para el traslado se utilizaron un avión Embraer de 40 plazas, un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea y una aeronave de Aerolíneas Argentinas.

La misión se enmarca en la respuesta humanitaria que el presidente Javier Milei decidió ofrecer al pueblo venezolano luego de que el miércoles dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 -registrados con menos de un minuto de diferencia- sacudieran la costa norte del país, dejando cientos de muertos, miles de desaparecidos y familias sin hogar.