Así como hace algunos años muchos estudiantes optaban por trabajos part time, como camareras, o babysiters, hoy en día muchas mujeres trabajan como prostitutas, acompañantes sexuales o strippers.

Esta realidad está dejando boquiabierta a la sociedad británica, ya que un número creciente de estudiantes de Medicina ha elegido este camino para costear sus estudios.

“Uno de cada diez estudiantes de Medicina asegura conocer a alguien que ejerce la prostitución para poder pagar la universidad”, asevera Joxi Dixon, estudiante de último curso en la Universidad de Birmingham en una nota realizada por la revista ‘Student British Medical Journal’.

Hace una década sólo el 4% de los universitarios afirmó saber de alguna compañera de carrera que pagaba sus estudios ejerciendo en la calle. “Esta cifra se elevó al 6% en 2006 y ahora ronda el 10%”. Este aumento es lo que preocupa a las autoridades.

“En mis tiempos, la gente fue a la universidad con el fin de evitar este tipo de vida, pero ahora llevan este tipo de vida para poder ir a la universidad”, aseguró la dueña de un salón de masajes de Leeds.

“Estudiar Medicina puede ser financieramente agobiante. El coste de la gasolina o del transporte público es increíblemente alto y sigue aumentando. Los préstamos estudiantiles y becas disponibles no van mucho con la carestía de la vida, y como estudiante de medicina tienes poco tiempo para conseguir un trabajo a tiempo parcial. La prostitución parece ofrecer el trabajo perfecto para ellas: es dinero ganado rápidamente. No me atrevería a hacerlo porque me da miedo y por lo que piense de mi la gente y también los pacientes si se enteraran, pero definitivamente puedo mostrar mi empatía con las que lo hacen”, afirmo una compañera de carrera de Joxi Dixon.

El Colectivo Británico de Prostitutas (ECP, sus siglas en inglés) aseguró que ha recibido muchas llamadas de estudiantes para el ejercicio de la prostitución. Sarah Walker, vocera del grupo, afirmó que “para muchos estudiantes la prostitución es el único medio de supervivencia económica y no una manera fácil de hacer dinero para financiar los lujos a través de una actitud frívola con el sexo. Los empleos en tiendas y bares cada vez son más escasos y están mal pagados”.

Fuente: elmundo.es