San José (télam). El presidente de Costa Rica y mediador en la crisis de Honduras, Oscar Arias, afirmó que “cualquier solución pasa por la reinstalación” en el poder del derrocado presidente constitucional Manuel Zelaya, para lo cual propuso un gobierno de reconciliación con amnistías políticas.
Arias advirtió ayer que una eventual renuncia del gobernante de facto Roberto Micheletti sin la reinstalación de Zelaya no solucionará el problema en aquel país.
Arias expresó:?“Hay un mandato de 34 gobiernos de que la restauración del orden constitucional en Honduras pasa por la restitución del presidente Zelaya”, quien fue derrocado el 28 de junio por un movimiento militar.
El mandatario de facto dijo el miércoles que está dispuesto a renunciar al cargo para que “haya paz y tranquilidad en el país”, siempre y cuando no retorne al poder el depuesto Zelaya.
Como parte de su rol mediador, Arias convocó para el sábado, en su domicilio en San José, a las delegaciones de ambos sectores para la segunda jornada de conversaciones en la búsqueda de una solución a la crisis.
“Vamos a ver si es posible que se pueda integrar un gobierno de reconciliación nacional, una coalición con ministerios clave como el de Finanzas o el del Interior”, adelantó Arias, al hacer referencia también a “una amnistía, para los delitos políticos”.
En esta propuesta, Micheletti debería aceptar dejar el cargo en manos de Zelaya, pero este, a la vez, “tendría que abandonar su pretensión de instalar una cuarta urna” en las elecciones de noviembre , para consultar a la ciudadanía sobre una reforma constitucional que habilite la reelección presidencial.
Micheletti expresó su preocupación por el llamado a la insurrección en Honduras que hizo Zelaya desde Guatemala: “En forma extraoficial tenemos conocimiento de que se está armando un grupo de gente que entrará por la frontera sur del país al mando del depuesto gobernante”, señaló.
Las gestiones de Arias tienen el respaldo de la comunidad internacional y de la Organización de Estados Americanos (OEA), cuyo secretario general, José Miguel Insulza, dijo ayer que para lograr una solución “no hay otra opción” que la reinstalación de Zelaya.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y la canciller mexicana, Patricia Espinosa, apoyaron ayer también la mediación en la crisis hondureña y llamaron a los demás países a abstenerse de acciones que puedan llevar a la violencia en Honduras.
“Apoyamos una resolución pacífica, negociada y urgimos a otros países a que realicen un papel positivo y se abstengan de cualquier acción que pudiera llevar a la violencia” en Honduras, dijo Clinton tras un encuentro con su homóloga mexicana y el canciller canadiense, Lawrence Cannon, en Washington.
Patricia Rodas, canciller del depuesto gobierno hondureño, afirmó ayer en La Paz que Zelaya “va camino a Honduras”, vaticinó que “la camarilla golpista no durará”, y respaldó la conformación de un tribunal latinoamericano para que sancione a los implicados en el golpe.
Rodas sostuvo una reunión en el Palacio Quemado de La Paz –fijada entre los encuentros por la celebración del Bicentenario de Bolivia– con los presidentes de Bolivia, Venezuela, Paraguay y Ecuador, los cancilleres de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, y el vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba.
“Hemos coordinado futuras acciones a nivel de la Organización de Estados Americanos y el multilateralismo para que retorne Manuel Zelaya”, explicó.
En tanto, en Honduras, organizaciones sociales que exigen la restitución de Zelaya bloquearon ayer las carreteras de las ciudades principales del país y las aduanas fronterizas con El Salvador, Guatemala y Nicaragua.
El régimen de facto restableció en la noche del miércoles el toque de queda, en vista de la decisión de Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado de incrementar las acciones de protestas.
Proponen un gobierno de unidad en Honduras
La iniciativa será elevada por el presidente costarricense Oscar Arias, cuando se reúna en la segunda ronda de mediación que encabeza.
