La organización Amnistía Internacional (AI) subrayó este lunes que el software espía de la empresa israelí NSO Group se utilizó para “facilitar la comisión de violaciones de derechos humanos a gran escala en todo el mundo”.

En una nota, AI alude a una investigación que ha destapado cómo el citado software llamado Pegasus ha atacado a periodistas, defensores de los derechos y políticos de países como México, India, Hungría y Marruecos.

NSO Group, que vende ese “spyware” hasta a 60 agencias militares, de inteligencia o de seguridad en 40 países de todo el mundo, negó rotundamente las “acusaciones falsas” del informe y apuntó que los reportajes del consorcio se basan en “suposiciones equivocadas” y “teorías no corroboradas”. 

Pegasus es un software diseñado para perseguir a criminales y terroristas pero que también fue usado para infiltrar al menos 37 teléfonos móviles que pertenecían a reporteros, activistas de derechos humanos, directores de empresas y dos mujeres cercanas al periodista saudí Jamal Khashoggi.

La pesquisa identifica como posibles objetivos a periodistas que trabajan para medios de comunicación internacionales como la agencia Associated Press, la cadena de televisión CNN, el diario “The New York Times” y la agencia Reuters.

Pegasus saltó a las portadas de los medios de comunicación por primera vez en 2016, cuando el prestigioso Citizen Lab de la Universidad de Toronto descubrió vulnerabilidades en el iOS, el sistema operativo móvil de Apple.

Más tarde, en 2019, 1.400 personas, entre ellas varios políticos catalanes, fueron víctimas del espionaje de Pegasus, que aprovechó una vulnerabilidad de WhatsApp para infiltrarse en los teléfonos.

Los Gobiernos o agencias de seguridad que usaron Pegasus para infiltrar los teléfonos de periodistas, activistas y otros políticos habrían supuestamente violado la licencia de uso creada por NSO Group, que en teoría diseñó esos programas para vigilar a terroristas y criminales.

En declaraciones a The Washington Post, NSO Group rechazó identificar a los Gobiernos a los que ha vendido el software espía.

Proyecto Pegasus

El Proyecto Pegasus es una investigación en la que han participado más de 80 periodistas de 17 organizaciones de medios de comunicación de 10 países, bajo la coordinación de Forbidden Stories, organización sin ánimo de lucro de medios de comunicación con sede París, y con el apoyo de AI, que realizó análisis forenses de móviles para identificar rastros del software espía.

Ese proyecto “pone al descubierto que el software espía de NSO es el arma preferida de los gobiernos represivos que intentan silenciar a periodistas, atacar a activistas y aplastar la disidencia, poniendo en peligro innumerables vidas”, según dijo Agnès Callamard, la secretaria general de AI.

“Aunque la empresa afirma que su software espía sólo se utiliza en investigaciones penales y de terrorismo legítimas, está claro que su tecnología facilita la comisión de abusos sistemáticos. NSO dibuja una imagen de legitimidad mientras saca provecho de violaciones de derechos humanos generalizadas”, agregó.

Una investigación publicada este domingo que llevaron a cabo The Washington Post y otros 16 medios de comunicación, con la ayuda de AI y Forbidden Stories, reveló que al menos 37 contactos, de una lista de 50.000 teléfonos móviles, fueron infiltrados con el programa de software, y este habría alcanzado a periodistas, defensores de derechos humanos y políticos de países como México, India, Hungría y Marruecos.

La información destaca que 1.000 contactos habrían sido identificados, entre ellos, 65 altos cargos de empresas, 85 activistas de derechos humanos, 189 periodistas y más de 600 políticos, incluidos jefes de Estado y de Gobierno.

The Washington Post y los otros medios no han podido averiguar cuál era exactamente el objetivo de la lista de 50.000 nombres, ni el origen del listado y cuántos en total fueron objeto de espionaje.

Cmoro respuesta, NSO Group calificó de “endeble” la investigación que implica a su software Pegasus. “Los editores decidieron seguir adelante con esta historia, incluso después de que quedó claro que sus fuentes no identificadas los habían engañado, probablemente intencionalmente”, cargó la empresa contra la información publicada.

“El Grupo NSO está en una misión para salvar vidas, y la compañía ejecutará fielmente esta misión sin inmutarse, a pesar de todos y cada uno de los intentos continuos de desacreditarlo con motivos falsos“, defendió NSO Group.