El ejército de Vladimir Putin aterrizó esta madrugada en la ciudad de Jarkov, donde se enfrentaron a las fuerzas locales. Además, tomaron el control de Jersón, a orillas del Mar Negro.
“Tropas aerotransportadas rusas aterrizaron en Járkov (…) y atacaron un hospital. Hay un combate en marcha entre los invasores y los ucranianos“, dijeron oficialmente desde Ucrania.
Esa ciudad de 1,4 millones de habitantes, con una gran población ruso parlante, es asediada desde hace días por las fuerzas rusas. El mandatario Volodímir Zelenski dijo este martes que este bombardeo “es un crimen de guerra, es terrorismo de Estado”.
Al menos 18 personas murieron y 26 resultaron heridas la víspera por un ataque aéreo en una zona residencial de Jarkov, informó el servicio de situaciones de emergencia ucraniano, que publicó fotos de sus miembros interviniendo en el edificio dañado.
Por su parte, el ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, anunció que su país continuará con la ofensiva “hasta lograr los objetivos”.

A su vez, el Ejército ruso comunicó este miércoles que tomó el control de la ciudad sureña de Jersón, a orillas del Mar Negro, capital de la provincia homónima. Esta región es fronteriza con la península de Crimea, anexada por Rusia en 2014. Su centro y sus suburbios sufrieron intensos bombardeos en las últimas horas.
“Las unidades de las Fuerzas Armadas de Rusia se han hecho con el control completo de la capital de la provincia de Jersón”, afirmó el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konashénkov. Unos minutos antes, el alcalde de la ciudad, Igor Kolikhayev, había dicho que esa ciudad todavía estaba bajo control de Ucrania.
Las tropas rusas, según el vocero ruso, también se hicieron con el control de Tokmak y Vasílievka, luego de que los militares ucranianos cesaran la resistencia en esas localidades y entregaran sus armas.
