Mientras el impacto de la variante Ómicron disminuye a nivel global, los investigadores están en alerta a la subvariante altamente transmisible conocida como BA.2.

Si bien parece no tener la capacidad de generar una gran ola de contagios, podría potencialmente desacelerar la disminución actual de casos y dificultar los tratamientos, estiman los expertos. 

La variante Ómicron fue descubierta en noviembre, y rápidamente quedó claro que el linaje viral ya existía con tres variedades genéticamente distintas. En ese momento, el más común era BA.1, que se extendió rápidamente por todo el mundo y fue responsable del aumento récord de casos este invierno.

Sin embargo, desde comienzos de 2022, BA.2 comenzó a encontrarse en una mayor proporción de nuevas infecciones, según publicó The New York Times.

Así, la variante Ómicron y su subvariante BA-2 son las responsables de los contagios masivos. Por ejemplo, entre el 2 y el 10 de marzo los contagios diarios de coronavirus en Alemania subieron un 19%, en Italia un 17,7% y en Austria un 25,3%. Las cifras han crecido tanto en Alemania que motivaron a que el ministro de Salud de ese país, Karl Lauterbach, calificara abiertamente la situación como “crítica”.

¿Más contagiosa?

Todos los tipos de Ómicron son altamente contagiosos, razón por la cual desplazó con rapidez a variantes anteriores como Delta y provocó un inmenso aumento de transmisiones en el mundo.

Pero los estudios preliminares sugieren que BA.2 es incluso más transmisible que BA.1. Esta ya se ha convertido en la forma dominante de ómicron en algunos países y está ganando terreno en otros. Su transmisibilidad potencialmente mayor ha generado algunas preocupaciones de que BA.2 podría causar un nuevo pico o podría alargar el actual, pero aún no se sabe si es probable que eso suceda.

Las vacunas aún brindan una protección sustancial contra la infección y una protección muy fuerte contra enfermedades graves. Las dosis de refuerzo hacen que la protección sea aún más robusta. Y una vez más, BA.2 no parece cambiar nada de eso: investigadores británicos descubrieron hace poco que las vacunas eran igualmente efectivas contra ambas subvariantes de ómicron.