La quebrada planta industrial Tarcol S.A., una histórica alcoholera ubicada en Maipú, salió a remate en un nuevo intento de vender todos los pasivos que quedaron del abandonado complejo industrial. Sus dueños hicieron un lock out en 2016 pero los empleados se hicieron cargo y trabajaron para operarla y mantener los puestos de trabajo. El proyecto no se consolidó y la quiebra terminó siendo ratificada en la Justicia en 2018. En 2024 transitó su primer proceso de remate y ahora se convocó el tercero, con un precio muy inferior.
El establecimiento saldrá a la venta junto con dos fracciones de terreno y una gran cantidad de maquinaria, tanques, filtros, silos y otros elementos vinculados al proceso industrial. El remate fue dispuesto por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°17. Los bienes serán ofrecidos en conjunto con una base de US$1.375.000.
La planta está ubicada en las calles Jerónimo Ruiz (canal Pescara) y Adriano Gómez, en Coquimbito, dentro de la Primera Zona Libre Alcoholera de Mendoza. El predio está compuesto por dos fracciones: una de 2 hectáreas y 9.183,02 metros cuadrados y otra de 1 hectárea y 4.469,98 metros cuadrados.

El derrotero de los empleados que intentaron recuperar la fábrica
En 2016 estalló el conflicto salarial en la fábrica. Los trabajadores (eran unos 50 aproximadamente) reclamaron en varias oportunidades la regularización de una deuda que, en ocasiones, superó los 6 sueldos y un aguinaldo. Los dueños cerraron la planta dejando todo el proceso productivo listo para operar.
Sin embargo, con el correr de los días, personas ingresaron al predio con la intención de ocuparlo y robar los elementos. A raíz de esta situación, los trabajadores comenzaron una guardia en la que directamente dormían en las instalaciones para evitar los robos y proyectar un restablecimiento de la operación.

Amparados en la ley de ocupación temporaria, un grupo de 37 trabajadores comenzó un proyecto de proceso productivo para poder explotar las instalaciones a través de una cooperativa. Hubo reuniones con el por entonces subsecretario de Trabajo, Alejandro Jofré, para avanzar en este procedimiento.
Pasaron meses en los que los empleados trabajaron en ese proyecto mientras hacían una guardia en la fábrica. Necesitaban un crédito para poder acarrear el orujo y comenzar la operación de la temporada, pero luego no hubo visto bueno al proyecto y la Justicia declaró la quiebra de la empresa en 2018. Los trabajadores no cobraron nada.
Los antecedentes de remate
En febrero de 2024, la Justicia convocó al remate de la empresa por primera vez, por un monto total de 5 millones de dólares. Sin embargo, en esa oportunidad no tuvo oferentes. Por eso, en abril de ese año se activó nuevamente el procedimiento con una rebaja significativa, al ofrecer el combo en 3.750.000 dólares, convocado en mayo. Todavía sin ofertas.
Ahora, esta subasta contempla casi un tercio del último monto. Un posible objetivo es reflotar la operación de la empresa, pero ahora sería en un contexto muy diferente a cuando dejó de funcionar. Con una actividad vitivinícola (principal cliente) muy deteriorada en los últimos años.
Los empleados, en su calidad de acreedores, esperan el resultado de la subasta para recibir una compensación, que estará ahora por debajo de las expectativas anteriores.
Cuándo será la subasta
La subasta será electrónica y tendrá una duración de 10 días hábiles. Comenzará el 23 de octubre de 2026 a las 12 y finalizará el 5 de noviembre a las 12, aunque puede extenderse bajo las condiciones previstas por el reglamento.
Para participar, los interesados deberán estar previamente inscriptos en el Registro General de Subastas Electrónicas Judiciales y registrarse como postores. La fecha límite para inscribirse es el 20 de octubre a las 12. Además, deberán depositar como garantía el 5% de la base, que en este caso representa US$68.750.
La exhibición de los bienes se realizará los días 1 y 2 de octubre, de 9 a 12, en la planta de Coquimbito, Maipú.
Qué contiene la planta industrial
El complejo cuenta con infraestructura y equipamiento destinado a distintas etapas de procesamiento industrial. Entre los bienes detallados figuran una planta de tartrato de calcio, varios silos metálicos, zarandas, tanques, columnas de intercambio con resinas y tanques evaporadores.
También se incluye una planta de tratamiento de orujo, con estructura de tinglado, cinta transportadora, tolva y chimeneas, además de distintos sistemas de almacenamiento y procesamiento. El inventario contempla, entre otros elementos, tanques con capacidades que llegan hasta 1.000.000 de litros, una balanza para camiones y equipamiento ubicado en la zona de calderas.
El establecimiento posee además numerosos tanques de diferentes tamaños, incluyendo unidades de chapa de 8.000 litros, tanques de 32.800 litros y un tanque de acero inoxidable de 74.300 litros.
Entre la maquinaria también aparecen un silo para filtrado de partículas y una centrífuga, reactores con serpentines de enfriamiento, tolvas de carga, cintas transportadoras, zarandas despepitadoras y distintos silos destinados al almacenamiento de materiales y semillas.
