La vicegobernadora Hebe Casado sigue atendiendo como médica inmunóloga en su consultorio de San Rafael, más allá de las responsabilidades institucionales como presidente del Senado.

En calidad de profesional de la salud, adelantó por redes sociales una decisión vinculada a sus pacientes: “No me gusta hacer certificados viva, no sueñen que se los voy a hacer cuando me muera“.

La aclaración viene al caso de un decreto publicado por el Ministerio de Salud que resolvió la cesantía de un empleado público que utilizó la firma de un médico para justificar una ausencia en su lugar de trabajo.

Sin embargo, se constató posteriormente que era imposible, debido a que ese médico había fallecido cuatro años antes.