Donald Trump.

La Casa Blanca aseguró que no evalúa recurrir a armas nucleares en el marco de la creciente tensión con Irán, luego de que declaraciones del presidente Donald Trump y su vicepresidente JD Vance generaran dudas y especulaciones.

El clima de incertidumbre se intensificó tras el ultimátum lanzado por Trump para que Irán reabra el estratégico estrecho de Ormuz. “Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás”, publicó el mandatario en su red Truth Social, aunque aclaró que no desea ese desenlace, pero lo considera posible si Teherán no modifica su postura antes del plazo fijado.

Estrecho de Ormuz.

En la misma línea, Vance reforzó el mensaje durante una conferencia en Budapest: “Tenemos herramientas en nuestro arsenal que, hasta ahora, no hemos decidido utilizar. El presidente puede decidir usarlas, y lo hará si los iraníes no cambian su comportamiento”.

Sin embargo, desde la cuenta oficial de la Casa Blanca salieron a desmentir que esas declaraciones impliquen una amenaza nuclear. “Literalmente, nada de lo que ha dicho aquí el vicepresidente JD Vance ‘insinúa’ tal cosa”, señalaron, al calificar como infundadas las versiones que circularon en redes sociales.

La aclaración llegó luego de que sectores vinculados al Partido Demócrata amplificaran la hipótesis de un eventual ataque atómico, justo en la antesala del vencimiento del ultimátum estadounidense. La discusión escaló rápidamente y generó reacciones en distintos ámbitos políticos.

En paralelo a la disputa discursiva, el conflicto continúa escalando en el terreno. Ataques recientes impactaron sobre infraestructura clave en distintas regiones de Irán: un puente ferroviario fue destruido en Kashan con víctimas fatales, en Qom se registraron daños en líneas de comunicación y en Azerbaiyán Oriental un bombardeo bloqueó una autopista central, afectando el tránsito comercial hacia Teherán.

Desde medios vinculados al régimen iraní señalaron que estos episodios han paralizado operaciones estratégicas y comprometido la movilidad en varias zonas del país.

En ese contexto, el mensaje de la Casa Blanca buscó bajar el tono frente a los rumores sobre el uso de armamento nuclear, aunque la administración Trump mantiene la presión para forzar la reapertura del estrecho de Ormuz y no descarta nuevas medidas si Irán no modifica su postura.

La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto, con creciente preocupación por una posible escalada mayor y renovados llamados a la moderación y a una salida diplomática.

Con información de AFP.