La República Islámica de Irán atraviesa su hora más crítica tras confirmarse este domingo una noticia que sacude el tablero geopolítico mundial: la muerte del Ayatolá Alí Khamenei, Líder Supremo del país.
El anuncio, difundido por medios estatales y la agencia IRNA, llega en medio de una escalada bélica sin precedentes tras los recientes ataques conjuntos perpetrados por Estados Unidos e Israel.
Un golpe al corazón del poder militar
La pérdida de Khamenei no es el único revés para el régimen. El gobierno iraní también ratificó el fallecimiento de dos de sus piezas más influyentes en el aparato de seguridad y defensa:
- Mohamad Pakpur: el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, quien había asumido el mando recientemente tras la caída de su predecesor en el conflicto de junio pasado.
- Ali Shamjani: secretario del Consejo de Defensa y una figura histórica dentro del establishment de seguridad iraní.
Promesa de represalias y luto nacional
Desde Teherán, la Guardia Revolucionaria emitió un comunicado contundente prometiendo “venganza” contra los responsables de los ataques. La muerte del Ayatolá Khamenei deja un vacío de poder religioso y político en un momento de extrema fragilidad, mientras la comunidad internacional observa con cautela la posible respuesta militar del país persa.
Los medios locales informan que el país entrará en un periodo de luto oficial, mientras los aliados regionales de Irán ya han comenzado a reaccionar ante lo que consideran una agresión directa a la soberanía iraní.
Con información de la DW y la RTVE.
