ETA ha necesitado tres años para decidir que va a seguir matando con la intención de lograr la independencia del País Vasco, según reveló hoy Televisión Española, cuyo equipo de investigación tuvo acceso a la “hoja de ruta” del grupo armado.
“En el momento que el nivel de compromisos con la iniciativa de la nación haya alcanzado sus objetivos, ETA dejará las armas”, indica en su documento la organización separatista vasca, que el pasado viernes se cobró su última víctima mortal, un inspector de policía al que asesinó haciendo explotar una bomba lapa en su vehículo.
ETA plantea además la opción de decretar nuevas “treguas”, pero sólo en el País Vasco. “Se ajustará la lucha armada al nivel de lucha que el pueblo requiere. Ofrecer parones de seis meses para ver resultados”, indica.
El grupo armado pretende también impulsar una alianza de los sectores que la apoyan que, bajo el nombre de “Euskalherria bai”, conduzca bajo su tutela al País Vasco a la independencia. Para ese hipotético Estado independiente, ETA augura un marco propio, con un Parlamento, bancos y universidades propias.
El proceso asambleario en el que se decidió la nueva estrategia de la organización separatista vasca duró tres años, una dilación motivada por las actuaciones policiales en Francia y el gran número de terroristas encarcelados en prisiones diferentes de España y el país vecino.
