Estados Unidos e Irán negocian un nuevo acuerdo nuclear.

Las delegaciones de Estados Unidos e Irán iniciaron este martes en Ginebra una segunda ronda de negociaciones indirectas, un encuentro crítico que busca frenar la escalada nuclear de Teherán y evitar un posible conflicto militar. Tras una primera toma de contacto en Mascate a principios de mes, el diálogo se traslada a suelo suizo con una presión máxima por parte de la Casa Blanca.

El “ultimátum” de Donald Trump

El presidente estadounidense, Donald Trump, fue claro sobre sus expectativas. Apenas unas horas antes del inicio de las conversaciones, el mandatario advirtió que Irán “quiere llegar a un acuerdo” para evitar las “consecuencias traumáticas” de un fracaso diplomático. Incluso, Trump ha dejado caer la posibilidad de un “cambio de régimen” en el país persa si las negociaciones no arrojan resultados satisfactorios para Washington.

Por su parte, el canciller iraní, Abás Araqchi, aterrizó en Ginebra con una postura firme: “Lo que no está sobre la mesa es la sumisión ante las amenazas“. Teherán busca el levantamiento inmediato de las sanciones económicas a cambio de limitar sus reservas de uranio enriquecido, que ya superan los 400 kilogramos.

Tensión en la mesa y en el mar

Mientras los diplomáticos se reúnen a puertas cerradas, la tensión se siente en el terreno militar. En un movimiento estratégico, los Guardianes de la Revolución iraníes lanzaron ejercicios militares en el Estrecho de Ormuz, desplegando drones y misiles. Washington no se queda atrás y mantiene un portaaviones a 700 kilómetros de las costas iraníes como medida de disuasión.

¿Qué hay en juego en Ginebra?

Los puntos principales de la negociación incluyen:

  • Programa Nuclear: Estados Unidos exige límites estrictos al enriquecimiento de uranio para evitar que Irán desarrolle armas atómicas.
  • Misiles y Seguridad: Washington busca ampliar el pacto para incluir el programa de misiles balísticos iraní y el cese del apoyo a grupos armados regionales.
  • Levantamiento de Sanciones: la prioridad absoluta de Irán para aliviar su asfixiada economía.

Bajo la mediación del sultanato de Omán y con la presencia del enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, esta semana en Ginebra definirá si la diplomacia puede prevalecer sobre la retórica de guerra que ha marcado la relación entre ambas potencias en las últimas décadas.

Con información de DW e Infobae.